—¿Qué es todo esto, Emir?, ¿crees que las mujeres son un juguete con las cuales puedes jugar? —, tengo la mirada clavada en el suelo —¡Mírame! —levanto la mirada y continúa. Jamás, en todo el tiempo que viví con él y los abuelos me regañó, y ahora que ya soy un adulto me he ganado la primer reprendida y es con justa razón —No se cuales sean tus intenciones con la muchacha que te vas a casar, pero ya que la elegiste como tu esposa, al menos debes respetarla y poner un límite a tu ex. Esa mujer es la esposa de uno de tus mejores amigos, debes pensar en él antes de meterte a una habitación con ella, tú no sabes a cuántas personas dañarías si llegan a encontrarles en esta situación. —Tío… —No quiero escuchar nada Emir. Estoy muy molesto y decepcionado de ti, así que ahora no me digas nada y

