—Cómo que, que hago aquí. Este es mi pueblo, aquí viven mis padres. —¿Eres de aquí? —Meral asintió, mientras pasaba su suave mano por el rostro de Iker. Este se quedó observándole fijamente, como si dudara que en verdad ella vivía ahí. A varios metros se encontraba un grupo de adolescentes cuchicheando, una de ella explicaba a las demás quien era Iker Lanús, pues aquella señorita vivía en Miopía, lugar donde si podía gozar de la tecnología a diferencia de las otras chicas. Después de eso, el grupo entero rodeó a Iker y capturaron una imagen sin su consentimiento, sus hombres apartaron aquellas jovencitas que parecían estar con las hormonas alteradas —Ik, esas niñitas no te dejarán de molestar, ¿por qué mejor no ingresas a tu auto y hablamos ahí? —No tengo tiempo para sentarme hablar,

