La temporada de invierno se acercaba y eso significaba que tendrÃa que ponerle fin a mis viajes diplomaticos entre las diferentes manadas cercanas a mi pueblo.
Además cada vez que se acercaba la temporada de invierno era preferible estar cuidando la manada especialmente a los jovenes omegas quienes aun no sabian controlar a su lobo interno.
En esta temporada todas las noches tenÃamos luna llena y eso significaba en pequeños términos problemas con nuestros vecinos del pueblo de humanos llamados los Versipellen Terres .
Es por ello que mi padre el alfa Lycius y mi madre la luna Nokomis me mandaron una carta para que vuelva lo más antes posible ya que era necesaria mi presencia.
Supongo que Connor y Duko, no ayudaban en mucho, mis dos jóvenes hermanos aún estaban en la etapa de adolescentes y más paraban jugando con otros lobos que ayudando a mi padre a cuidar parte de nuestras fronteras.
Supongo que mi madre ya habÃa percibido mi aroma a kilómetros ya que cuando ingrese a la casa, mi madre ya estaba esperándome con un pedazo de carne listo para comer.
Aiden, has vuelto!, tu padre te necesita tanto, deseas comer ? - dijo mi madre mientras me señalaba el plato que sostenÃa en la mano.
Madre no te preocupes, iré a hablar con mi padre y luego vuelvo - dije mientras le daba un beso en la frente.
Esta bien, cariño , si ves a Connor o Duko les dices que la comida está lista ! - dando un pequeño gruñido .
No te preocupes madre , de seguro ya vendran - dije mientras iba en dirección al estudio de mi padre.
Cuando ingrese al estudio de mi padre, me di con la sorpresa que habÃa una pequeña reunión con los lobos que cuidaban las fronteras de la manada. Al verme todos ellos inclinaron la cabeza en mi dirección como señal de respeto.
Aiden, sabrÃa que vendrÃas, percibà tu aroma a kilómetros. - dijo mi padre mientras me daba una abrazo.
También te extrañe padre - dije mientras le correspondÃa el abrazo. Tenemos problemas? - dije a los segundos mientras veÃa que los otros lobos tenÃan una expresión de preocupación.
No se si llamarlo problema, pero hemos detectado que hay lobos cercanos sin manada rondando la frontera que tenemos con los Versipellen Terres, por ahora están tranquilos pero si se presentará un luna llena podrÃan atacarlos y por ende pensar que fuimos nosotros, creo que deberÃamos avisarles alfas - dijo Marruk el gama de la manada mientras inclinaba nuevamente su cabeza en dirección a nosotros.
Alfas debemos avisarles después de que la tregua se rompio entre nosotros esa frontera siempre ha sido de sumo cuidado, además ambos pueblos sufrieron las consecuencias de ello. - dijo Accalia una de las lobas más veteranas de la manada y fiel consejera de mi padre .
Alfa Lycius, creo que lo mejor serÃa avisarles que hay una posible amenaza para ellos y que esos lobos son solitarios no pertenecen a alguna manada cercana. - dije mientras me inclinaba en señal de respeto a mi padre.
Gracias a su pronta respuesta y leal actitud hacia su alfa eh decidido tener una reunión con el superior de nuestro pueblo vecino para evitar un futuro conflicto entre ambos pueblos. - dijo mi padre mientras el acuerdo se cerraba con un aullido en conjunto.
Marruk y Accalia vendrán conmigo a esa reunión mientras tanto sigan observando algún cambio , espero que se de lo más pronto posible - dijo mi padre mirándolos mientras inclinaban la cabeza para luego retirarse.
No deberÃas estar solo con ellos, también deberÃas estar con mi madre y conmigo en esa reunión - dijo Aiden mientras observaba a su padre .
Su metro noventa de estatura era bastante imponente, su cabello n***o como la noche y sus ojos azules como el mar causaba en los demás miembros de la manada respeto . Ya habÃa gobernado más de 80 años y deseaba retirarse para que yo asumiera el puesto del alfa el cual no era nada sencillo. Mantener las relaciones estables con otras manadas era una tarea difÃcil ya que no siempre compartÃan las mismas reglas.
Pero por ahora el asumir el puesto de mi padre no era algo que deseara en este momento , lo que si deseaba con tanto anhelo era encontrar a mi mate , aveces pienso que la Diosa Luna se ha olvidado de mi, desearÃa encontrar mi complemento para hacernos solo uno, para poder contarle todas las veces que aullaba a la luna por no tenerla a mi lado.
Apesar que mi actitud no es la mejor aveces siento que ella harÃa brotar en mi , mi lado tierno. Aveces me la imaginaba será de piel blanca con cabello oscuro o cabello claro, me estará esperando como yo a ella?, muchas ideas venÃan a mi mente , solo deseaba reconocerla para no asustarla con mi actitud .
Aiden, es peligroso que nos vean a todos juntos , aun no sabemos si nos siguen odiando a muerte por lo que paso o ya nos han perdonado!!, no deseo exponer a tu madre a eso . Sabes que no podrÃa vivir sin mi luna si algo le pasara . - dijo mi padre bastante afligido.
En parte lo entendÃa, mi madre era su perfecto complemento y como ellos decÃan la Diosa Luna fue bastante generosa con ellos ya que se pudieron encontrar, habÃa escuchado historias sobre lobos que nunca habÃan encontrado a su mate talvez por qué aún no nacÃan o porque habrÃan muerto y era bastante triste saber eso.
Esta bien, padre , solo ten cuidado!!, los humanos no son de confiar . - dije mientras Ãbamos a la cocina para devorar las delicias de mi madre.
Cuando ingrese a la cocina, encontré a mis dos jóvenes hermanos devorandose casi todo lo que mi madre habÃa cocinado. Eran jóvenes aún pero fuertes y los más veloces de la manada.
Connor era el beta de la manada, era parecido a mi padre, su metro noventa de estatura no pasaba desaparecido por nadie , era rubio con ojos azules y la piel blanca como la nieve.
Era bastante jovial y amable con todos y siempre trataba de que no haya problemas en la manada , era conocedor del bosque como ningún otro lobo.
En cambio Duko era el más joven, como el último de los hijos del alfa era el más consentido por todos y el más famoso entre los omegas de la manada . Era el clásico lobo en su etapa de adolescencia con las energÃas a full siempre dispuesto a pelear o gruñir a todo el mundo cuando algo no le parecÃa ,aún le faltaba aprender a ser más diplomatico.
Duko era bastante parecido a mi madre, su cabello color chocolate y sus ojos verdes lo hacÃan ver bastante dulce aunque su metro ochenta cinco tambien hacia imponer respeto cuando habÃa problemas con los omegas. La habilidad de el era percibir a cientos de kilómetros los olores de todos nosotros alertandonos si algún peligro se acercaba como también ser conocedor del clima y su variaciones en el.
Todos tenÃamos algún don o habilidad que habÃa ido desarrollandose a medida que Ãbamos creciendo lo cual ayudaba a cuidarnos entre sÃ, más teniendo al lado un pueblo que estaba bastante resentido con nosotros.
En mi caso, yo era el más alto de toda mi familia , mi metro noventa y tres de estatura siempre llamaba la atención algo que no siempre me gustaba. Mi ojos azules eran de un color bastante intenso y tenÃa la piel pálida como la de mis hermanos. A diferencia de Duko, nunca me gusto ser el popular de la manada , tampoco mi rostro ayudaba ya que siempre tenia la expresión seria por el cual mis hermanos me apodaron el "témpano de hielo". Al ser el primer hijo del alfa , tuve que saber muchas cosas de la manada ya que por regla , asumirÃa el puesto de mi padre.
Es por ello que con el tiempo pude recorrer todo mi pueblo , aprendiendo de sus costumbres y reglas. Ayudando a los que necesitaban comida cuando las lobas no cazaban o siendo justo en las decisiones que tomaba por el bienestar de mi pueblo.
El don que tenia era el de saber cuando habrÃa luna llena lo cual ayudaba a poder controlar a los omegas que por primera vez experimentaban su transformación en lobos. También habÃa desarrollado por mucho la audición ya que podÃa escuchar a cientos de kilómetros conversaciones o discusiones entre los miembros de la manada haciendo que muchas veces intervenga para mantener la armonÃa en ella.
Aiden no vas a comer ?- dijo mi madre mientras trataba de servirme algo de la mesa
No tengo mucha hambre, madre.- dije mientras pensaba sobre la reunión que habÃa tenido con mi padre y los demás lobos .
Por cierto Aiden, se va a realizar un concurso de olimpiadas intercolegial, y hemos decidido que representaras a los Red Moon y no acepto un no como respuesta. - dijo mi padre mientras devoraba un pedazo de filete .
Porque no van Connor y Duko son más jóvenes!!! , además sabes que detesto esos concursos. - dije mirando a mi padre mientras gruñia.
Los detesta porque siempre las humanas ronronean cuando están por su lado mientras el ni las mira . - dijo Duko mientras terminaba de comer.
No solo tiene que lidiar con las hormonas revueltas de las humanas si no también con los novios de ellas que siempre desean pelear con el por la atención que recibe de ellas . - dijo Connor al segundo .
Es una orden Aiden!, ya vas a cumplir 18 y será de las últimas veces que iras , además no hay nadie más sabio y culto que tú, en la manada .- dijo mi padre mientras me miraba con autoridad.
Esta bien , alfa. - dije mientras hacÃa la reverencia como señal de respeto ante el. Aparte de ser mi padre , era el alfa de la manada por lo que su palabra era ley por más que no estuviera deacuerdo con el .
Al fin y al cabo que podrÃa pasar en ese dichoso concurso , era lo mismo de siempre - pensé para mi mismo mientras conversaba con mi familia de asuntos de la manada .