Inexplicablemente Alex le dice a su hermano: —Para el auto, llévame a casa de Abril. —Pero, Alex… —Haz lo que te pido. —Carl llévanos a esta dirección—advierte Harry mirando de reojos a Alexander. Alexander arruga su boca, debido a la dura mirada de su hermano. —Eres el ser más extraño del planeta. —No es nada fácil, ser un hombre lobo—bosqueja una seductora sonrisa el encantador CEO lobo. Minutos después… Llega a casa de Abril y ésta abre la puerta muy impresionada al verlo frente a ella, lo mira de arriba abajo, Alex se veía tan apuesto y seductor que parecía un modelo sacando de alguna revista. Entra sin pedir permiso llevado por el impulso, a ella las piernas le tiemblan de inmediato, sintiendo su estómago oprimido y lleno de mariposas que revolotean por todos lados. De pronto

