Elizabeth Hoy presiento que va ser un día muy difícil para mí entre las juntas y la reunión con mi padre creo que voy a morir del cansancio, además que llevo dos noches en las que casi no he podido dormir bien, no sé qué me pasa, pero solo doy vueltas y vueltas en la cama y tengo las peores ojeras del mundo. —Buenos días señorita Elizabeth. —Levanto mi cara al escuchar la voz carrasposa de Juan quien me mira dominante, no sé pero noto que no es la misma mirada de hace unos días pues hace unos días su mirada reflejaba ternura, o al menos reflejaba pero ahora es distinto su mirada es dominante incluso puedo jurar que es arrogante. —Buenos días —respondo, e intentó ingresar al auto, pero él roza su mano con la mía, giro y miro hacia nuestras manos que aún se encuentran juntas así que la re

