Una amistad.

547 Words
Diane corría por los hermosos campos, riendo a carcajadas, por que sus hermanos no la alcanzaban, su madre los veía y sonreía pensando en que travesuras les habrá hecho su hermana, está vez, ser la consentida no le dejaba nada fácil a su madre reprenderla, ya que siempre salía su padre a defenderla incluso sus hermanos. Diane se canso de tanto correr y llegó a las caballerizas, por correr riendo llegó fatigada en eso llega un lindo niño un par de años mayor que Diane, con unos hermosos ojos verdes como la esmeralda y le sonríe. —Que les hiciste ahora a tus hermanos. Pregunta con una sonrisa en su rostro, y sabe que Diane no se detiene al momento de hacer travesuras, la conoce desde que nació ella solo sonrió inocente y se encoje de hombros. —¡Hay ni aguantan nada son unos aburridos, solo les eche un poco de tinta en el shampoo y se enojaron! ¿puedes creer? Con una sonrisa inocente, se sienta a ver como sus hermanos no la encuentran. —Un día te van a acusar con tu papá, y te va a castigar, el piensa que su pequeña nenita es un ángel. Ella suelta una pequeña carcajada, y después lo mira sería, Diane para su pequeña edad es muy inteligente. —Escúchame muy bien Patricio. Con un tono serio y apuntando con su pequeño dedito, le dice con una sonrisa. —Yo soy un ángel. El negando con su cabeza, sonríe y le dice. —En tus lindos sueños enana, eres una diablita con una linda cara de ángel. Pato como ella le decía era su mejor amigo, era hijo del captas de la hacienda y se llevaron muy bien desde siempre, a su madre no le gustaba mucho esa amistad, así que hacía todo lo posible por tener ocupada a Diane, para que no saliera a jugar con Pato pero, Diane se escapaba de sus hermanos para jugar con el, eran inseparables apesar que el ya cursaba la escuela, y ella el preescolar para ella no avía diferencia entre las edad, eran mejores amigos jamás se separaran era una promesa, que se avían realizado y el la cuidaba como una hermanita ya que el era hijo único. —¿Diane dónde estás? si no sales en este momento le diré a mamá que estás con Pato. Ese era uno de los mellizos, Leo de la misma edad que pato, pero ellos se creen superiores a el, por ser el hijo del capataz. Diane solo voltea los ojos y suspira, le da un abrazo a Pato y sale enojada con su hermano, por lo que le acaba de decir, pasando por su lado le da un puntapié, y se le queda viendo con los ojos entrecerrados. —Escúchame bien Leo, eres mi hermano consentido, pero si le dices a mamá yo te acuso con papá, de lo q paso con las flores de la señora Lena, a ver qué dice papá. Con una sonrisa cómplice Leo abraza a su pequeña hermana, que sabe que no amenaza en vano. —Vale anda enana vamos a cenar, antes de que mamá se moleste, pero nos debes lo de la pintura de esa no te escapas. Ella solo soltó una pequeña carcajada.
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