Con la mirada perdida sentada al lado de
su abuela, siente que a su alrededor no
se encuentra nadie, sus manos en su
regazo, está en shock todavía no lo
puede creer, el hombre más importante
de su vida, la persona que más ama en el
mundo, se ha ido ya no está con ella, ya no podrá escuchar su voz, y su risa ante sus ocurrencias, en su llamada de atención, sobre las travesuras para sus hermanos,ya no estaba y eso ella no lo podía creer, su madre voltea y la ve algo cambió, en la mirada de su madre se ve fría, dura con mucha tristeza el brillo y la ternura con la que los veía ya no está.
—Diane.
Escucho que me llama mi abuela y toma mi mano.
—Vamos cielo tienes q comer algo que no has probado bocado.
Yo solo sonrió, pero el nudo en la garganta no me deja.
—Gracias abue estoy bien no tengo hambre.
Sonrió con tristeza, mi madre se acerca algo molesta, y me reprende.
—Diane ve hacer lo que dice tu abuela, no es momento de tus caprichos.
No es capricho, es el dolor inmenso que siento, me levanto sin ánimos de nada, y hago cómo que voy a la cafetería, pero salgo de ese lugar que siento como me asfixia, no puedo más y mis lágrimas salen sin pedir permiso, no entiendo todavía como es que el ya no está caigo de rodillas, pero siento como alguien me abraza por atrás.
—Vamos enana, pequeña diablita sabes
que el nunca te dejará, que siempre te
cuidara donde quiera que esté, recuerda
que eres su pequeño angelito.
Con mis lágrimas todavía derramando,
volteo y le sonrió inocente.
—Gracias pato por siempre ser mi amigo,
por estar en los momentos más difíciles.
Entramos al velatorio,y me acerco al
ataúd paso mis dedos por el cristal,
viendo su rostro tan sereno, ya sin ninguna preocupación, le doy un beso al cristal, y con mi voz ya ronca de llorar.
—Te amo papi y siempre vivirás en mi
corazón, acuérdate de cuidarme desde
dónde estés, por qué no me porto muy
bien que digamos, esto no es un adiós
papi es un asta luego.
Se derrama más lágrimas de mis ojos,
y llegan mis hermanos y me rodean,
comentándole a papá que me cuidarán,
como si eso fuera posible, solo sonrió triste, se que va hacer difícil superar
este dolor, pero somos fuertes y estamos
unidos, eso fue lo que el nos enseñó y así
seguiremos.
Estamos en el cementerio, se escuchan
gritos de dolor, llantos incontrolable no
se fue solo un padre se fue un esposo,un tío,un sobrino, y un amigo papá era una
persona inigualable era cariñoso,
compresivo, trabajador, ufff no terminaría
así que el dolor que se siente al ver como
bajan su ataúd es indescriptible solo con.
—Te amo papi.
Una lágrima rueda por mi mejilla, camino
asia los coches no puedo estar ai mi
corazón no me lo permite, solo me queda
su hermoso recuerdo,de todo lo que viví
a su lado, y eso jamás se me olvidará.