P.O.V Allyson Parks: Esa noche, inmersa en la soledad de la habitación que había compartido con Drake, la adversidad del pensamiento volvió a golpearme con fuerza. Pude haber tomado otro rumbo, probar otras pieles, otros besos... y aún así estoy segura de que seguiría perteneciéndole. Esa noche fui capaz de apreciar las gotas de lluvia mientras caían sobre mi rostro. Desde el balcón pude verle caminar sin cesar entre los jardines de la mansión de los Kjös. Ambos estábamos derrotados por el caos que sucumbía tanto lo externo como lo interno. Ahí comprendí que los sueños podían transformarse en pesadillas en cuestión de segundos. No durmió. O al menos, no lo hizo conmigo. A la mañana siguiente, la cama en la que habíamos compartido tanto resultaba terriblemente fría. Bajé a desayunar env

