Fue en ese momento que Isaac la salvo justo a tiempo, no obstante, provoco mucho más la ira de Elena.
Sin tener que darles explicaciones de nada, este hombre estaba huyendo con una mujer que conoció en su vida.
Por otro lado, David estaba hablando con el chico francés quien estaba encantado con todo lo que estaba viendo, incluso le iba a dar la publicidad por las r************* a Isaac por el trato que había recibido.
—Me alegro mucho, espero que se siga quedando en nuestro país por mucho más tiempo ¿Debería el proyecto tener algunos cambios?—le siguió comentando David por medio del teléfono.
—No, está perfecto, aunque me preocupa una cosa—hizo una pausa en sus palabras—porque tardaron demasiado para el lanzamiento de este proyecto, a pesar de que estaba completo en todos los aspectos.
David no tenía idea de que podía responder, al menos que dijera la verdad para no engañar a este hombre que tenía buenas intenciones.
—Si tiene razón, pero no tenía conocimiento acerca de esto menos mal, Isaac pudo supervisar todos los proyectos de los trabajadores para que todo saliera bien, aparte de que esto va a beneficiar a muchas familias de los empleados—fue la respuesta elocuente de David, sin embargo, este hombre le tuvo que colgar porque se daba cuenta de que algo estaba ocurriendo con Elena.
Isaac estaba caminando con Karen, a pesar de que su vestido blanco corto le quedaba bien, la quería cuidar y escuchar las razones de su rivalidad de Elena.
Por eso, estaban cerca de un restaurante mientras que este hombre supo que era el lugar perfecto para hablar evitando llamar la atención en la empresa.
Después de que ambos se sentaron, este CEO no perdió el tiempo para llamar algún mesero tomando los nervios de Karen a flor de piel.
—Sabes no tengo idea de la actitud de Elena, pero ustedes deben llevarse mejor porque ella es mi prometida. Además de que debes mantener tu imagen en la empresa para evitar que las otras personas empiecen a hablar de eso—le seguía diciendo este hombre, no obstante, no quería estar a solas con él porque le recordaba demasiado a todos los momentos íntimos que tuvieron juntos.
Sin embargo, tampoco podría decir la verdad por el juramento que le hizo a la señora Berta, aparte de qué sabia por dentro que Isaac llevaba mucha ansiedad junto al estrés por su trabajo, siendo eso una de las causas por la cuales no dormía en las noches.
—Ni siquiera es nada de eso porque no la conozco, trato de mantenerme concentrada en el trabajo, pero entiendo que ustedes dos se van a casar—le respondió Karen notando que era cerca del mediodía.
A diferencia de Isaac, quien para nada estaba convencido por su respuesta, no obstante, hablo con el mesero por unas órdenes mientras seguía conversando con Karen.
—Elena es la persona más maravillosa, buena e inteligente que conozco. No te pido que seas amiga de ella, sino que hagas todo lo posible para llevarte bien entre ustedes dos ¿Si me puedes hacer ese favor?
Esta mujer lo observo con mucho cuidado antes de dar una respuesta en este momento.
En otro lado, Elena estaba llegando al baño del edificio donde trabajaba, fijándose con mucho cuidado si estaba sola para trancar la puerta en este momento.
Ahora que habían destruido sus planes, estaba segura de que buscara una manera de que esa mujer pagara caro lo que le estaba sucediendo porque de nuevo le quería quitar todo.
Le dio demasiado coraje la forma en como estaba actuando Karen llena de hipocresía como si no estaba manipulando a Isaac para que accediera a todos sus caprichos.
Fue en ese momento cuando se miró en el espejo para darse cuenta de todo el daño que esa chica había causado en ella.
—¡Maldita perra! Ojalá se vaya al infierno porque no la soporto, ahora me quiere quitar el amor de Isaac cuando debió morir en ese accidente—grito esas palabras con fuerza mientras que reventaba de rabia.
Se daba golpes en los brazos aparte de que se arruinaba su peinado, sin entender nada de lo que estaba sucediendo porque estaba actuando con locura en este sitio.
—¡Te odio, te odio Karen! Te juro que todo esto me lo vas a pagar porque esta vez quien se va a quedar con Isaac soy yo—se dijo Elena a ella misma mientras que dentro de su mundo imaginario necesitaba creer todo esto.
A pesar de que ella misma sabia que se estaba haciendo daño porque sufría de mucha presión familiar, le daba igual su salud mostrando una cara falsa al mundo porque no quería que Isaac se enterara de sus secretos que eran capaces de destruir su relación.
Entonces, luego de ese respiro, se arregló su cabello pelirrojo mientras que se colocaba su maquillaje en la cara, quizás para pensar que no pasaba nada en estos momentos.
Algo diferente ocurría con Isaac y Karen ahora que estaban comiendo, sin embargo, ella estaba un poco incómoda en este momento.
Fue cuando se dio cuenta de que necesitaba ir al baño porque tenía muchas náuseas debido a su bebé, entonces fue para allá sin importar lo que dijera o pensara los demás acerca de su estado.
No obstante, desde lo lejos Manuel estaba observando desde lejos cualquiera de los movimientos de su hija porque en realidad era parte de los planes de Elena, a pesar de que ella misma le había comprado la conciencia a este hombre.
De manera inesperada, recibió una llamada de la persona menos esperaba, pero no quería hacerlo hasta que empezó a protestar, sin embargo, al final tomo la decisión de irse hacia un callejón.
Se suponía que, en este tipo de trabajo, las emociones más poderosas como el amor u odio pueden afectar lo que tienes planeado.
¿¡Como si tuviera otra opción que obedecer a una niña!?
Luego de mala gana, fue a la dirección que le menciono Elena para después entrar en el lugar que le indico.
Al principio, le dio mala espina, pero se dio cuenta de que había tres muchachos jóvenes, destacando en sus brazos, algunos tatuajes que tenían, aparte de que sus ojos estaban rojos como si hubieran consumido bastante marihuana.
—¿Me imagino que ustedes son parte del trabajo?—les pregunto este hombre manteniendo la calma en estos momentos, sin embargo, mantuvo su distancia por protección hasta que el líder principal de ellos empezó a hablar manteniendo todo secreto entre ellos.
David le costaba entender como Isaac siendo su socio principal, hubo dejado la empresa para salir en un momento tan importante como este, pero tuvo que llegar a la empresa para saber en realidad que estaba ocurriendo en estos momentos.
Se dio cuenta de que había muchos rumores en este momento, sin creer nada de lo que estaba pasando paso directo a la oficina de Elena, viendo que ella intentaba mantener la calma.
—Me imagino que no tienes ni idea de lo que estaba sucediendo—le comento Elena a este chico mientras que David veía lo mal que se estaba sintiendo en estos momentos.
Delante de él, no tenía que fingir nada ni siquiera eso que ella sintiendo ahora que se suponía que Isaac tenía una amante, no obstante, David no tenía idea de quien había dicho todo, eso había sido Elena para manchar mil veces el nombre de Karen.
—Tranquila, mi socio no debería hacer nada a esto porque en unas semanas se van a casar, incluso le va a dar el divorcio—dijo este hombre dudando en algún momento darle un fuerte abrazo a Elena, teniendo la duda en su corazón de quien era la mujer que le estaba haciendo la vida imposible en su relación.
Apenas sonó el teléfono de Isaac, este CEO se dio cuenta de que algo estaba sucediendo en la empresa, sin embargo, esperaba que su asistente detuviera los rumores falsos que estaba ocurriendo en este momento.
Ahora que se encontraba con Karen, ella estaba comiendo todo lo que podía, pero enseguida este hombre se dio cuenta de algo en estos momentos.
—¿Estás embarazada? ¿Enferma?—fue la única pregunta que le hizo a ella, esperando que pudiera responder con sinceridad porque había notado que se había ido con las náuseas para que esté comiendo mucho en este instante.
Fue cuando supo Karen que no podía esconder la verdad, no obstante, decidió escoger bien sus palabras.
—Solamente estoy embarazada.
—Espero que todo salga bien, aunque me imagino que el padre de tu bebé debe estar demasiado feliz—le menciono Isaac mientras que se estaba tomando un jugo de piña sin tener idea de que era él.
—Sí, tienes razón, aunque estoy dispuesta a hacer madre soltera—contesto Karen dándose cuenta de que el momento que no le dijo la verdad a este hombre en el hospital había renunciado a su amor para siempre.
Poco después de eso, ambos regresaron a la empresa mientras que Karen llegaba a su oficina, no obstante, apenas abrió la puerta, encontró a su supervisor para hablarle del rumor que estaba en la empresa.
Enseguida esta chica no tuvo que decir nada al respecto, sino todo lo contrario se quedó callada porque necesitaba trabajar.
—Toma esto como una advertencia para que hagas las cosas bien porque fácilmente te podemos conseguir un reemplazo si algún día te crees importante ahora que eres una simple empleada que nadie necesita—después de esas palabras, le tranco la puerta con mucha fuerza.
Karen no perdió el tiempo en llorar o lamentarse por algo que no valía la pena, sin embargo, apenas se sentó frente a la computadora, se quedó pensando por algunos momentos.