Al día siguiente, en la empresa, el drama estaba a punto de desarrollarse porque Karen apenas llego, se enteró de que Isaac la estaba necesitando.
Ella al principio ni siquiera quería ir, sin embargo, después de que su supervisor la llamo por varias veces para saber que era lo pasaba.
Hasta que Karen no tuvo otra opción que ir porque estaba trabajando en su proyecto en este momento.
Poco después, ella entró sin tocar la puerta porque simplemente ahora no soportaba estar en el espacio que este hombre.
—Necesito que me traigas una taza de café sin azúcar—fue la frase más corta y completa que salió de los labios de Isaac, aparte de que la orden directa que le dio a ella.
Karen, sin decir alguna palabra o llevarle la contraria, le pareció demasiado tonto que estuviera haciendo como si esperaba alguna otra cosa de Karen.
Entonces se dirigió hacia la cafetería para prepararle este pedido a este hombre, esperando que fuera lo único porque de todas maneras tenía un asistente para esto.
Karen puso el vaso para después empezar a pulsar los botones para que la máquina hiciera el resto del trabajo.
De regreso a la oficina de Isaac, ella le puso su café encima de la mesa, luego de que Isaac se volteara para saber que le había traído eso.
—Disculpa, pero te dije que sin azúcar y fuerte—le volvió a repetir Isaac de manera fuerte porque no le gustaba este tipo de errores—si no puedes traer un simple café porque tendrías que trabajar en esta empresa, al menos que te gusten las cosas fáciles.
Esta mujer ni siquiera estaba entendiendo el tipo de acusaciones que le estaba haciendo este millonario, como si de verdad hubiera matado a alguien o escapado de la policía como una delincuente.
—Si está bien, tiene razón—le respondió Karen de forma fría, sin importarle destruir la puerta cuando se fue de la oficina.
Luego Isaac se volteó porque le gustaba este tipo de bromas, aparte que directo a su oficina veía el centro de trabajo de Karen.
Quizás era el destino que los quería juntar de nuevo, sin embargo, debía mantener este tipo de actitud para que Elena no empezara a sospechar de las intenciones de Isaac para conocer un poco más de la vida de Karen porque le había llamado la atención desde que la volvió a ver otra vez en el hospital.
Entonces entro el asistente de Isaac para informarle de algunas cosas, mientras que este hombre tuvo que volver a organizar otra vez sus papeles.
Por otro lado, Karen pensaba dentro de su mente lo peor que le pudiera ocurrir a Isaac porque le costaba aceptar porque la trataba de esta manera o peor aún que hizo para tener este trato como si fuera un témpano de hielo en el polo sur.
Sí, esta vez no le aceptaba el café, no tenía ni idea de lo que pudiera ocurrir ni mucho menos saber el tipo de reacción que pudiera tener.
Incluso lo probo un poco con otro vaso porque quería que todo saliera perfecto para que tipo de excusa le iba a dar en este momento.
Poco después, regreso a la oficina de este hombre, incluso ahora que estaba su asistente con el vaso de la primera vez.
No le dijo nada, sino que Isaac le diera el visto bueno, sin embargo, este hombre se quedó callado ocupado en algunos papeles.
¿¡Ni siquiera sabe dar las buenas gracias!?
Es un idiota que regreso sin sus sentimientos.
Como no tenía nada más que hacer, se fue de ese lugar, aparte de que ahora tampoco iba a ir para el almuerzo porque tenía demasiado trabajo por culpa de su supervisor.
Ese jefe de Karen había entrado hace unas semanas, no obstante no sabía usar las funciones básicas de una computadora ni mucho menos ordenar algunos papeles, por eso estaba haciendo el trabajo extra de ese hombre antes de que la volviera a amenazar, aparte de que ella estaba completamente segura de que era algún amigo de Elena.
Había escuchado algunas cosas de esa mujer, pero le costaba creer ahora que la prometida perfecta frente a los demás cuando no tenía ni corazón ni mucho menos una pizca de sentimientos hacia los demás.
Fue entonces cuando Karen se volvió a sentar intentando sentirse bien, sobre todo por su bebé, porque estaba segura de que iba a hacer madre soltera.
En cambio, Isaac lo único que estaba haciendo era divertirse un poco con ella a pesar de que la estaba tratando mal porque estaba consciente de lo que había pasado para probarla, dándose cuenta de que tenía un buen carácter esa mujer.
—Disculpe, señor, ¿Está pensando en algo?—fueron las palabras de su asistente mientras que le pasaba otro documento que Isaac había revisado.
Sin embargo, este CEO no podía quitarse de la cabeza a esta mujer por mucho más que quisiera.
Poco después de que Karen salió de la empresa, estaba un poco preocupada junto a la tensión alta esperando que su madre estuviera un poco mejor en el hospital.
Menos mal, desde la última vez que la policía no volvió a contactarla ni nada por el accidente de Isaac por el momento.
De todas maneras, por eso estaba caminando en estos momentos para liberar todo el estrés que tenía dentro de su cabeza antes de que se volviera loca.
Por una parte, entendía el desprecio que le tenía Isaac, incluso sabia que tarde o temprano esto iba a ocurrir.
Luego de eso, llego al hospital pequeño donde estaba su madre, no obstante, fue primero a la recepción para preguntarle algunas cosas a la enfermera.
Una vez que ella pudo resolver sus dudas, se fue para su habitación esperando volver a encontrarla despierta.
Para su suerte, no había muchas personas ni doctores en los pasillos que tenían las paredes de color blanco, sin embargo, Karen no quiso en ningún momento agarrar el ascensor porque tenía sus propios motivos importantes.
Luego de que movió la puerta de la habitación de su madre, la encontró un poco despierta mirando hacia el vacío.
Ella sin perder el tiempo fue abrazarla con mucha fuerza porque no la había visto de la semana pasada.
—¡No tienes idea de como te extrañe! Espero que las cosas estén bien—fueron las palabras de Karen, mientras que su mamá no la quería soltar para nada.
Esa mujer sabia que si no hubiera sido por la enorme cantidad de dinero que necesitaba para la operación junto con el resto de las medicinas, ni siquiera hubiera tenido la oportunidad de sobrevivir.
—Si mi hija, estoy en los últimos tratamientos para irme a casa—le respondió ella mientras que Karen se sentaba a su lado.
Menos mal, se había puesto un poco de maquillaje, quizás para tapar un poco los ojos hinchados que tenía en su rostro porque no quería que su mamá supiera todos los problemas.
—¿Qué paso con el hombre que venía contigo? ¿Acaso no quiere venir a verme?—volvió a decir esta mujer, mientras que Karen pensaba en una mentira pequeña porque no quería que supiera la verdad para no causarle estrés.
—Hemos tenido mucho trabajo en la empresa, aparte de que espero invitarlo un día de estos para que te sientas mejor—luego estrecho sus manos juntas para demostrar que estaba feliz en este momento.
¿¡Ahora como le dijo a Isaac que necesito que venga!?
Entonces Karen siguió hablando con su madre otros temas porque tampoco quería que se diera cuenta ahora el tipo de situación que tenía con su esposo, ni mucho menos con el bebé que estaba en el medio.
Poco después, ella se despidió de su madre para irme a su casa que quedaba en la siguiente avenida porque aún no le entraba en la cabeza como habían ocurrido las cosas, porque todo lo que vivió con este hombre habían sido los momentos más felices de su vida.
Le salieron un poco las lágrimas de sus ojos, aunque cuando llego a su casa nada siguió mejorando porque fue directo a ver los retractos que tenía con Isaac.
Estando agachada en el suelo de su habitación porque sostenía en sus manos ahora el retracto de su boda sonriendo de la felicidad por algo que se acabó tan rápido.
—Ni siquiera sabes cuáles son mis verdaderos sentimientos o cuanto daría todo por decirte la verdad, pero ahora tienes otra mujer para estar pendiente de ella—pronuncio Karen porque sabía que se estaba torturando con todo esto.
Ni siquiera tenía ganas de comer o hacer otra cosa porque volver a verlo, incluso tenerlo cerca cuando ella ni siquiera le había hecho daño ni mucho menos tener la oportunidad de volver a estar juntos.
Por otro lado, Isaac, ahora que estaba de regreso en la empresa, iba a volver adicto a su trabajo, incluyendo organizar varias juntas en el día, a pesar de que quería la noche libre para recuperar todo el tiempo perdido con sus padres.
No obstante, por alguna razón desconocida no dejaba de pensar en Karen, sino todo lo contrario cada pequeña palabra o gesto que le hizo esa mujer.
Incluso esperaba molestarla un poco en el trabajo para averiguar por su cuenta si era verdad todo lo que decían de ella.
Luego de eso, volvió su asistente para enviarle otros contratos aparte de que por error estaba el expediente de Karen, sin embargo, Isaac lo aparto de todos los papeles para ponerlo en una gaveta en su escritorio.
Dándose cuenta de que ella estaba trabajando en un proyecto, a pesar de que tenía el nombre de su supervisor para llevarse todo el crédito como siempre.