Me volteo para enfrentar la mirada de Gabriel—. ¿En qué consiste tu mundo? —cuestiono y lo veo sonreír ladino. —Mi mundo es esto, sexo, lujuria, placer. Serías mía, pero podemos compartirnos como queramos. —comienza a explicar y me siento en la cama para analizar sus palabras. —Me gusta el sexo, no me canso de follar por todos lados. —susurro para mí—. Pero … —Es lo que te propingo, sexo a todas horas, cuando lo querramos, nosotros como una pareja, compartirnos con otros, explorar todo. —Gabriel acaricia mi cuello con sus labios. Siento que mi cuerpo se eriza cuando su lengua juega en mi oído. —¿Te imaginas tener mi v***a a tu disposición a cualquier hora del día? Tócala, siente lo dura que se pone de solo pensar en que se puede hundir en tu caliente coño. —me mojo de solo pensar en

