Un año ha pasado desde mi divorcio, aun estoy luchando con mi enfermedad, Hecmarie me aconseja que no luche en contra de ella, pues solo retraso el proceso, debo enfocarme en controlar mis ansias de tener sexo desmedido pues ella me dice que aun soy joven y puedo disfrutar de lso placeres de la vida con cautela. Esta noche tenemos una noche de chicas, pues llevo mucho sin salir. Hecmarie me dice que tengo que seguir mi vida y no dejarme llevar por los temores. Segun ella estoy muy adelantada y he sido una buena paciente. Llego al restaurante donde me cito y la veo muy elegante. Ella me llama con las manos y no me detengo donde la chica de la recepción pues solo le señala a la mujer que me llama. —Hola, me alegro que hayas salido de tu refugio. —dice saludándome como siempre. —Graci

