Desperte abrazada a mi almohada sintiendo un palpitar intenso en mi coñp, estiré mi brazo para buscar a mi marido, pero no lo encontré en su lado de la cama, solo vi que me habia dejado una nota en la mesa de noche. “Amor, tuve que salir a la empresa, te veías muy bien dormida, por eso no quise despertarte. Te amo.” Sonrei al leer la nota, el es tan especial, pero mi inquieto coño necesito darle atension. Tomo los juguetes que tengo guardados en el cajo de la mesa de noche y me dispongo a llenar la tina cuando escucho un un fuerte ruido en la piscina. Salgo corriendo para ver que habia pasado cuando veo al jardinero empapado, saliendo de esta, con su ropa pegada al cuerpo mostrando más de lo que debia, un buen bulto, unos muy bien marcados pectorales. Este me miró y sonrio travieso, ent

