Una semana llevo mudando nuestras cosas, decidimos dejar el apartamento para que otros puedan aprovecharlo. Además Gabriel quería que me viniera a vivir con él. Me siento nerviosa, pues a pesar de que casi con vivíamos en el apartamento no era lo mismo, Gabreil se quedaba en el suyo de ese en cuándo, pero ahora no será así, ahora él siempre estará aquí junto a mi, una de las habitaciones la ambientamos para que sea su oficina virtual, por lo que saldrá menos de la casa, cosa que a mi me gusta pero no me encanta, pues a mi también me gustan mis momentos de soledad. Ese es mi tiempo de meditar y organizar mis ideas, ahora tengo que buscar la hora y el momento perfecto para hacerlo. ─Listo. ─digo acomodando la última caja en el almacén. ─Eres increíble, cariño, todo está quedando como si s

