El caso de Richard va muy despacio, demasiado despacio para mis nervios. Está insoportable y cuando digo está palabra me quedo corta, hace una semana que ya no se requiere su presencia en la empresa, tampoco hay juntas previstas por lo que tiene que quedarse en casa. Le he dicho una y mil veces que busque un hobby, pero el está ofuscado con el tema del dinero, desde cuándo un hombre se ha quedado en casa y la mujer es la que trabaja. Y más si la suya está embarazada de casi nueve meses. Tiene un pensamiento un tanto machista, pero es lo que ha visto en su casa, aveces eso es difícil de cambiar. Creo que a este paso voy a dar a luz en el despacho y entonces si se va a enfadar. Nana se mudará con nosotros unos meses, cuando llegue el bebé, cosa que agradezco porque dudo que pueda ausentarme

