Tres meses después — No quiero seguir estoy cansada.— — Termina la serie y podrás descansar un rato — — Me rindo, no voy a seguir no puedo, me duele.— Digo abatida. — No has llegado hasta aquí para ahora rendirte. Eres fuerte demuéstramelo.— Dice mi fisioterapeuta con cara de rottweiler. Aveces lo odio tanto, vuelvo a agarrar las barras y camino, un paso, dos pasos... Al fin llegó al final. — Muy bien Melina, ves como querer es poder. Si sigues así podrás abandonar las muletas en pocas semanas.— Dice dejándome sola en el gimnasio. De verdad que aveces lo ahogaría pero de reconocer que gracias a él he hecho muchos avances. Cojo mis muletas y cambio hacia la cocina, estoy cansada pero junior y yo tenemos mucha hambre. Estoy enorme y con este volumen cada vez me cuesta más andar. Coj

