Ya va una semana tratando de calmar a Andrés de su terrible dolor de cabeza, le han suministrado calmantes en la vena y es lo único que le calma, me turno con la suegra y Andrew para estar pendiente de él. Me he mudado provisionalmente a su casa porque de verdad que la está pasando mal. Tiene mareos constantes, vómitos frecuentes y su dolor cada vez es más fuerte. Hoy he llegado más temprano que de costumbre, lo quiero consentir un rato para subir su ánimo, así que entré a la casa y escuche a Andrew discutiendo con su madre de una forma muy alterada. Así que me quedé inmóvil detrás de la puerta que daba lugar a la biblioteca y claramente escuché cuando Andrew le gritaba a su madre: _¡Ella también tiene derecho a conocer la verdad! Tiene derecho a saber que a Andrés le quedan días de

