Me despierta el maullido de mi nuevo inquilino, por lo visto se le hace tarde para su desayuno. Me desperezo con un baño de agua fría, salgo a la tienda y consigo leche y unas croquetas para gato. Le arreglo su cajita de arena, le dejo listo su taza de agua y su comida. Recuerdo que hoy no alcance a hacer ejercicio, además estaba cansada, me dolía todo el cuerpo, adaptarme al nuevo trabajo no sería fácil. Entro a la universidad, estoy llegando tarde y cruzo los dedos para que el profesor me deje entrar... _¡Uy, debe ser que anoche le dieron porque no le dio importancia a mi tardanza! Todo transcurre bien, hasta que llega la hora con el profesor de Latín y el mal rato que le hace pasar a Lorena, de verdad me sentí humillada por lo que le hizo a mi amiga. Aunque no pude contener mi ri

