— El universo es sabio , el karma está devolviendo toda esta amargura que enviabas hacia mí. —Ayúdame a levantarme —dije enfadada, intentando enderezar mi falda y recuperar mi dignidad. —¿Y si no quiero ahora? —Levantó los brazos en el aire. —Bueno, si no quieres, me dejas aquí, me da una pulmonía y presentas el proyecto solo. Joshua se lo pensó durante unos segundos mientras yo seguía tirada en el suelo y finalmente me levantó y me llevó como a una novia recién casada al lujoso vestíbulo del hotel. Fue impresionante. —No era necesario", dije, tratando de ocultar mi sorpresa por su fuerza. —Me preocupe.—dijo él. Lo fulminé con la mirada incrédula, solo me diriji al lobby para hacer el check-in y poder subir a mi habitación para descansar un poco de su molesta presencia. —Bienvenido

