Capitulo 17 Roberto Tal vez todavía estaba un poco débil por la fiebre nocturna, pero nada podía quitarme la oportunidad de tener a Leonora. Una vez derribadas todas mis barreras autoimpuestas, ya no había nada que pudiera detenerme. No sé cómo conseguimos resistirnos a esa fuerza invisible que nos atraía el uno hacia el otro como un poderoso imán. Nunca había sentido tanta urgencia. La deseaba tanto que me dolía. Ella me cogió de la mano y comprendí que había una entrega sincera y completa. - Vamos al dormitorio, Rob - Dijo y caminamos juntos hacia la habitación que ella había elegido para quedarse. Aún era de día y había suficiente luz tenue en la habitación para permitirme contemplar a la mujer que tenía delante. Entonces la rodeé con mis brazos, sintiendo cómo su cuerpo se pegaba

