Cuando estoy a punto de pelear con él por su extraña actitud, escucho un golpe. Que me hace olvidar completamente lo que sea que fuera a decir, desplazo mi mirada hacia ese lugar con una mirada sumamente asustada. Porque sin contar la camisa que me tiro él hace unos minutos para que me pusiera, me encuentro completamente desnuda y si sumamos a eso el hecho de que me encuentro húmeda por el placer que me estuvo dando, pero se tuvo que detener. ¿Avergonzada?, avergonzada es poco para lo que estoy sintiendo en este momento. Todavía me encuentro en blanco, por lo que se está desarrollando en mi línea de visión. Se trata de mis padres, parados en la puerta de mi habitación, pero lo que no me encuentro es la sonrisa que es normal ver en sus labios. ¿Cómo voy a pedir algo diferente?, si me encu

