Me subo a mi auto, cuando estoy por introducir la llave para salir me detengo en el acto. Una sonrisa surca mis facciones, no puedo hacer más que recordar todo lo que ha pasado. Es increíble como todo dio un giro enorme, en un par de horas. Como de estar dudando de lo que siento, de pensar en si arriesgarme o no. El llego a mi apartamento como si lo hubiese llamado con el pensamiento, no lo vi como algo malo. Después de todo, pasamos muchas noches en vela cuidado a su papa; mi tío. Pero a medida que transcurrió el tiempo, todo fue escalando de una manera que jamás me hubiese imaginado. Me muerdo con fuerza el labio inferior, al recordar el primer beso que compartimos en la cocina. La sensación indescriptible que sentí en el momento que nuestros labios conectaron, es algo que nunca olvida

