Nos levantamos al instante de nuestros asientos, cuando escuchamos al doctor llamarnos. Nos acercamos a él, con miedo de lo que pueda decirnos. Pero al mismo tiempo con esperanza de que sea cual sea la noticia que nos vayan a dar. Deseamos de corazón que sea positiva. — ¡¿Qué paso doctor?! ¿Algo salió mal? — pregunta preocupada mi tía. Eso genera la misma sensación en mi — Señora Cálmese, no nada ha salido mal. Todo estuvo dentro de las expectativas, su esposo se encuentra sano sin ninguna complicación. No ha de preocuparse, ahora lo que le quedan son algunas magulladuras y leves golpes por el choque. Pero aparte de eso nada grave, tuvimos que operarle de emergencia, solo deben de tener mucho cuidado nada de levantar peso y ayudarlo en todo lo que necesite si por alguna razón su h

