Lo sigo para luego sentarme en donde me encontraba anteriormente, me acomodo en mi lugar. Para luego servirle en un vaso a cada uno un poco de refresco. Antes de poder darle un mordisco a la sabrosa hamburguesa que tengo en mis manos, paso mi mirada por mi ayudante de hace unos minutos. Observo como se arremanga la camisa, dejando al descubierto sus antebrazos. No sé por qué, pero hay algo en ellos que me hace no querer apartar la mirada. Pero no es hasta que le da el primer mordisco a la suya, que aparto mi mirada de él; si otra persona me viera se daría cuenta. Agradezco, que Sebas este demasiado ocupado en la película como para fijarse en mi fijación por mi amigo; una que pensé que había enterrado en lo más profundo. Me equivoque. Me encuentro divagando más de lo normal, es que no pue

