Capítulo 9
Dime oxidado
Zero
Caminamos por el bosque hasta que casi ha oscurecido, el lugar se torna entre hermoso y peligros, si no ves por la oscuridad. Tonner parece seguir el camino de un mapa, sabe a dónde ir da las vueltas exactas. Los sonidos del bosque son relajantes y los animales solo pasan huyendo de nosotros, pero este sentimiento de ver vida es indescriptible, ellos pueden, meneo mi cabeza de un lado a otro, ¿Por qué estoy pensando en eso? Observo a Merlín que parece cansada, aunque descansamos ella no parece reponerse, Tonner es un robot y yo un ser de otro mundo que no se cansa por fortuna.
—Podría ayudarte —sugiero observándola, se inclina recargándose en sus rodillas
—Yo no te cargaré —dice su hermano antes de que ella lo diga
—Yo puedo —determina volviendo a caminar
Me encuentro una flor hermosa arranco una cuando escucho que Merlín suelta un quejido, camino hasta ella para ver lo que la hace molestar, hay una colina por la que sube Tonner quien usa mi espada para cortar las plantas que se interponen en el camino, me mira haciendo un puchero. Le daría casi todo lo que me pidiera. Sonrió.
—Quieres que te ayude —afirmo, hace una mueca
—Pídemelo —parpadea varias veces haciendo que ría
—¿Quiere usted que te cargue? —hago mi voz más gruesa y le extiendo la flor
Ella toma y sonríe colocándola en su cabello.
—Gracias, buen hombre —dice rendida
Me agacho para que suba a mi espalda, se acerca tanteando. Cuando deja caer su cuerpo contra el mío tengo que morder mi labio para no soltar un suspiro. Hay un cosquilleo que me envuelve, pasa sus brazos por mi cuello, agarro sus piernas y me alzo escuchando su grito de sorpresa, doy un pequeño salto para acomodarla. Me dispongo a seguir a Tonner a paso rápido, cuando me observa con su hermana retomamos el camino. Siento a Merlín acomodarse, su peso se hace mayor lo que me dice que está por quedarse dormida así que me encargo un poco para que no se caiga. Llegamos a otra colina más alta, bajo con cuidado hasta el paraje, este lugar parece rodeado de las colinas, me doy cuenta de una pequeña cabaña color café oscuro, bien podría camuflarse entre los árboles, caminamos hasta ella.
Tonner saca una llave de un compartimento de su brazo, al parecer estos hermanos son fanáticos de colocarse objetos en su cuerpo, abre y empuja la puerta inspeccionando el sitio. Entra y luego hace un movimiento en la cabeza para que entre, observa a su hermana con una sonrisa y vuelve a cerrar. El sitio es iluminado por la luz que aún entra por las ventanas. Todo está lleno de polvo y el olor a humedad es demasiado fuerte al parecer han tardado en venir a este sitio, Tonner camina hasta un pequeño faro a un lado de la puerta de la entrada, quita el foco y digitaliza un número en la placa que alcanzo a ver, así se ilumina el lugar y mágicamente se va el olor, aunque ahora logro escuchar un ventilador trabajando, aunque es un sonido bajo.
—Prepararé comida —anuncia antes de desaparecer entre puertas que supongo dan a la cocina
Observo el sitio que parece simple, camino hasta encontrar unas escaleras así que subo, por lógica las habitaciones deben estar arriba. Recorro el sitio con un Merlín dormida lo sé por su respiración además de que aflojo por completo su agarre, busco una habitación hasta encontrar, esto será complicado, suelto una de sus piernas con cuidado y luego con esa mano agarro sus manos y me siento en el colchón, me dejo caer y poco hasta que ella cae en el colchón. La suelto y me levanto para dar vuelta, lo logré. La acomodo en la cama con mucho cuidado. La observo dormir por unos segundos, coloco mis rodillas a un lado de sus piernas y mis manos a cada lado de su cara, sé que es malo que la vea dormir, tendré tiempo después para sentirme culpable.
—¡Ya es hora de comer! —grita canturrea Tonner haciendo que mi esfuerzo se fuera por la borda
Merlín abre los ojos dando un brinco levantándose de modo que caemos, pierdo el equilibrio por su movimiento. El golpe si fue bueno y no entiendo del todo como terminamos en el suelo, se encuentra sobre mí, cuando alza su cara para verme nuestras caras están cerca, siento su aliento cerca provocando algo en mi cuerpo que es raro y hace que me quiera acercar para encontrar sus labios, paso mi lengua por mis labios y ella no se pierde ese gesto ¿Cómo se sentirán sus labios? ¿Serán suaves? Mis tuercas hacen un sonido extraño por la velocidad que va, lo que rompe la burbuja cuando se levanta como si mi piel quemara, o tal vez lo hace, eso me dolió es un rechazo, debes recordar las cosas Zero, te irás y ella deberá hacer su vida.
—Lo siento —murmura saliendo rápido
Me levanto de manera lenta, quiero ignorar lo que acabo de sentir, pero me es imposible. Bajamos a comer, esto no se puede sentir más raro, tengo ganas de salir corriendo por la tensión que se siente en el lugar. Tonner nos ve de uno al otro divertido, pero decide terminar con nuestra situación.
— ¿Y si tomas aceite?, o te lo untas —suelta calmado, las ideas de Tonner se me hacen buenas
—No es un robot —Merlín dice como obvio, pero parece pensarlo
—De hecho, soy como un robot viejo —suelto sin pensar
Si vemos de Tonner a mí hay diferencia en mis tornillos y tuercas con sus cables y no sé qué tanta cosa más. Soy como un reloj cucú contra un reloj digital. Suena raro siendo yo el que cayó del cielo, son embargo, es así.
—Todo tiene solución mientras yo esté aquí —dice Merlín decidida, sus ojos toman un brillo agarra su planto y se levanta desapareciendo tras una puerta.
Parece bastante seria cuando tienen alguna idea, se está tomando esto muy en serio. Observo a Tonner que sonríe.
—Mi hermana te ayudará a como de lugar —determina, seguimos comiendo
Le ayudo a lavar los trastes y guardarlos, me da un recorrido rápido del lugar hasta decirme la que será mi habitación. En el sitio hay una cama con una mesa de noche en la que hay un libro pequeño, un ropero del otro lado, al abrirlo me doy cuenta de que hay ropa, escojo algo para ponerme y que me quede lo que se me complico un poco. Me doy un baño me recuesto para dormir.
Despierto de golpe algo está pasando mis sentidos lo anuncian, me levanto escaneando el sitio por si hay algún intruso, para luego salir de la cabaña. Observo el sitio que parece tranquilo hasta que veo aparecer una víbora enorme, unos diez metros de altura, viene a unos metros. Esta especie no la recuerdo, supongo que es una que habita en estos alrededores, aunque es imposible, mi trabajo es evitarlo. Levanto mi mano para que mi espada llegue a mis manos y así lo hace, doy unos pasos adelante para nuestro encuentro, hago algunas maniobras con la espada sintiendo la agilidad cuando creo que estoy a una distancia prudente, me coloco en posición de ataque.
—Yo debería buscarlos —susurro para mi
—Las caídas duelen, ¿Verdad? —dice regocijante, vi venir el golpe, pero mi cuerpo no se movió
Otra vez no, ¿Por qué ahora?
—¡Maldición! —grito mientras comienza a envolver la mitad de mi cuerpo
Me eleva hasta que su cara quedo frente a la mía, por lo visto esta escena les gusta.
—Los oxidados son presas fáciles en su etapa de transformación —dice feliz, abre su boca
Me comerá no hay duda, es asqueroso, Nunca en mi existencia pensé en llegar a este punto, siento vergüenza de mí mismo, seguiré vivo por un tiempo en su estómago, solo espero que en ese entonces regrese en sí y la mate de adentro afuera.
El sonido de una bala la detiene, niego, prefiero ser comido. Al regresar a mirar Tonner se encontraba ahí apuntando, admiro su valentía, pero no era necesario. La víbora sonríe y la mitad de su cuerpo se transforma en el de una mujer desnuda hasta su abdomen, esto se tornará mal. Una mujer de piel blanca, cabello n***o ojos azules, efecto sirena, en un movimiento rápido muerde mi cuello para ir tras Tonner, siento el veneno correr por mi cuerpo, siento un enorme ardor y se me dificulta respirar, tengo que ignorar el dolor, no puedo dejar que le haga daño.
No importaba las balas qué Tonner lanza ella no se detendrá. Observo mi espada a mi lado y hago lo posible para llegar a ella, logro tenerla en mis manos, me levanto y la lanzo lance, espero y mi puntería no falle, observo como atravesó su pecho haciéndola desaparecer un corazón menos. Ella me regresa a mirar, alzo la mano para que mi espada regrese y afortunadamente lo hace. Vuelve a mí, cuando está lo suficiente cerca doy un salto para cortar su cabeza. No logro equilibrarme y caigo.
Mi cuerpo arde para de nuevo comenzar a ver borroso, mientras más me resisto el dolor crece haciendo que vomite. Miro a Tonner entrar gritando a Merlín, ¿Cómo es posible que ella no escuchara? Logro levantarme para caminar hasta la cabaña, miro mi espada y toco su filo, me sorprendo al ver como mi piel se abre haciendo caer gotas color naranja. Es la primera vez que pasa esto, me esfuerzo en recordar si esto ha pasado otras veces, he pasado la espada varias veces sin daño alguno. Mi corazón está en proceso de ser un oxidado en un momento cerraré los ojos para no volverlos a abrir, el veneno solo durará unas horas en mi cuerpo, pero no es bueno, ya que no seré yo quien los abra, pero ¿por qué me oxidó? Quizá sea por el cambio de lugar, ¿Qué me provoca esto? Mi espada sigue igual de reluciente y poderosa y al parecer es la que puede hacerme daño, observo la herida que tarda en cerrar.
— ¡Zero! —escucho el grito, alzo la vista y miro como Merlín corre hasta donde estoy
Buscando algo en mi mirada, ¿Qué le puedo decir? “Hey, creo que me estoy oxidando más rápido de lo que pensé, supongo que deben correr por sus vidas de nuevo, se los dije”, le doy una sonrisa débil o al menos es lo que intento.
—Átame y coloca la espada sobre mí —le hago saber en susurro —Si no funciona quítense de mi camino —aunque dudo que hagan caso a lo último
—Átame y coloca la espada sobre mí —le hago saber en susurro —Si no funciona quítense de mi camino —aunque dudo que hagan caso a lo último
Me niego a cerrar los ojos así que parpadeo varias veces tratando de enfocar, quiero comprobar que funcionara para poder advertirles.
Soy el protector de la tierra no seré derrotado ni por mí mismo. Me repito ese mantra una y otra vez.
Tonner y Merlín me agarran de los brazos para colocarlos en sus hombros guiándome dentro, me tambaleo casi haciéndonos caer, pasamos el comedor hasta una puerta verde, no la había visto ¿o sí? Al ingresar las luces blancas me segaron mientras se prenden con forme vamos ingresando, bajamos unas escaleras hasta lo que parece ser un cuarto de tortura en mi humilde opinión. Merlín me suelta moviéndose de un lado a otro, observo la mesa y varios frascos con algunos líquidos y otra mesa con barias cosas que no se para qué sirven, pero tienen pinta de tortura segura. Mi cuerpo comienza a tratar de moverse a su voluntad, debe apurarse. Observo a Tonner que parece preocupado, busca con la mirada que hacer, a pesar de que podría hacerles daño ellos me quieren ayudar, es algo realmente estúpido de su parte. Debieron dejarme cuando lo dije, entiendo ahora su intención.
—¡Merlín! —creo que lo grite es una advertencia, antes de que el dolor me invada y pierda la batalla
Mi visión se nubla mandándome lejos. Puedo estar consiente de lo que pasa a mi alrededor, pero parece que no tengo ningún poder sobre mí mismo y lo que hago. Trato de luchar lo que podría darles tiempo si lo necesitan.