Capítulo 36 El vínculo Merlín Sin embargo, sé que soy una perra con las personas y tenía miedo de hacerle daño, aunque no lo haría adrede. La conexión estaba ahí, aunque no tan intensa como lo es ahora cuando me hace querer colocarme de rodillas. Casi quiero decirle que ya no ande con más rodeos y tome lo que quiera, pero muerdo la lengua. No puedo ceder tan fácil. —Ahora entiendo lo que mi padre dice sobre querer regalar flores, pero que la otra persona quiere más bien una follada —se acerca a mí mientras yo retrocedo. Se a lo que se refiere y me causa gracia —Pero yo soy más ambicioso, Merlín —dice en un tono que me hace temblar, mi cuerpo impacta contra la pared. Nuestros cuerpos están a unos centímetros, me agarra de la cintura y me eleva hasta que estamos a la misma altura. Pasa s

