Capitulo 6*

2086 Words
Capítulo 6 De otro mundo Merlín Los métodos de secuestro no me sorprenden, es como si se esforzaran en ser tan tontos al llegar el edificio, me tapan la cabeza con una capucha. ¡Vaya que buena estrategia la suya!, ya que hemos llegado y como si no supiera donde me encuentro si trabaje aquí, más bien trabajamos. Odio este lugar como que me dan ganas de incendiarlo. Me agarran del brazo para salir y llevarme por los pasillos del edificio, el olor me resulta desagradable. Hasta que escucho una puerta abrirse y es cuando me sientan en una silla. Soy atada de manos en las posaderas y pies en cada pata de la silla, después puedo volver a ver, estoy en una sala de paredes son blancas y una luz amarilla que ilumina la habitación. Se encuentran 3 personas de diferentes edades de vestimenta similar en específico ropa color blanco, su cabello es igual de corto peinado de la misma forma, parecen robots esperando adular a alguien. —¿Dónde está? —Marco está frente con el típico traje n***o, copetillo y una corbata roja, a veces siento que se esfuerza demasiado por el papel que debe efectuar Siempre tan elegante y pensando en lo que dirá, aunque ahora lo veo más demacrado y descuidado que antes parece estarla pasando mal, sin embargo, eso no es de mi incumbencia. Estrategia: Hacerme la loca, es lo más efectivo en estos casos. —¿De qué hablas? —respondo con todo el cinismo que hay en mí y dejo caer mi cabeza de un lado —¿Sabes a quien le estas ayudando? —dice molesto, deja unos instantes de suspenso —Es una creación de Lucifer, no tarda en venir a buscarlo y antes de que pase voy que tenerlo como rata de laboratorio —dice como si fuera el mejor logro, sin embargo, me hace pensar ¿Quién les dio esa información?, suena hasta absurdo y que él lo crea es mucho más raro —Entonces deberías comenzar a buscarlo no vaya a ser que alguien se te adelante —mi tono es entre burlón e inocente Pero su sonrisa satisfactoria no cae, me molesta por que eso quiere decir que tiene un haz bajo la manga y del que estoy segura hay un 70% de que pueda ser. —Ellos vendrán, sé que al androide 78 lo tienes tú, igual que a Zero —lo dijo con tanta seguridad que odie darle la razón, no era necesario que lo dijera, ¿Cómo sabia el nombre de Zero? —No los vas a poder proteger desde aquí, fallaras como lo hizo tu padre —eso fue un buen golpe de guante blanco, aun así, no bajare la cabeza no dejare que vea que me afectaron sus palabras Una sonrisa más es como la de un niño cuando cree que tiene ganada la partida, sin embargo, debe recordar que nunca la probabilidad es Zero, las personas somos impredecibles, en un momento estamos caminando recto y de repente damos un giro, pero solo aquí había ganado con un golpe demasiado bajo hasta para él. Haría lo que fuera por mantenerlos seguros. Salen del cuarto todos dejándome solo, intento de varias formas liberarme, pero estas cuerdas son bastantes duras. La habitación se encuentra vacía así que usar algo es imposible. Por como se siente mi cuerpo puedo deducir que han pasado más de una hora. Entra de nuevo Marcus, trae comida que coloca en el suelo, mientras busca con que quitar la cinta, pero solo lo hace con una mano, la suficiente que necesito para golpearlo, eso lo tomo desprevenido. —Mi padre confiaba en ti, pensó que serias la próxima mente maestra, dime tu quien fallo —escupo con todo el veneno que puedo —Yo lo intente —murmura bajo, deteniéndose a lo que iba a agregar Mantenemos observándonos durante unos minutos, el se levanta y se va, pronto llega otro que me da de comer, lo hago por que necesitare comida cuando hulla de aquí. Esto no tiene sabor ni olor, sin embargo, es comestible. Vuelve a atarme de la mano y se retira. La puerta es abierta con sumo cuidado, pero un chillido lo delata. Mi cuerpo duele cuando me muevo para ver de quien se trata. Puedo darme una idea de quién es, pero al levantar la mirada me encuentro a un chico de cabello rojizo, con piel blanca de ojos color n***o, alto y vestido de blanco como todos aquí. Al que ahora recuerdo es de los que estaba hace un rato en el interrogatorio. —La espada esta al final del pasillo la contraseña es 857985, están a un kilómetro es lo único que haré por ustedes —Rompe mis ataduras con unas tijeras, quiero decirle que esas no servirán. Pero pronto siento mis manos libres —Parece que harás ejercicio, esto no te deberá tomar más de 20 minutos —cuando está a punto de irse dándome la espalada pregunto —¿Cómo sé que no es una trampa? —es claro que podría serlo, me levanto tambaleante estirando mis extremidades y camino hasta el —¡Haz lo que te dije! —su voz se volvió tenebrosa haciéndome dar un salto retrocediendo, puedo mirar mejor sus ojos, pero fue el error de mi vida son negros, hace unos segundos cuando se acercó no eran así y su piel parece estar quemándose poco a poco Da vuelta retomando su camino sin volverme a mirar. Salgo de mi asombro, este momento no es para contestarme de manera lógica cómo es posible el estado de esa persona y paso a un lado de él, hasta el final del pasillo. Miro por todos lados recordando los diferentes pasillos traicioneros, al parecer está solo y las cámaras están desactivadas tengo el camino libre literal, al girar en un pasillo en la zona roja encuentro la espada. Esta tras un contenedor de barras eléctricas, miro a mi alrededor, hay solo un estante con lo que parece muchos instrumentos para analizar el material, tomo todos los papeles y con fuerza empujo el estante contra la barrera que afortunadamente se desactiva, la seguridad era baja así que deduzco que tenían un plan para cuando el llegara por su espada. Agarro la espada que está un poco pesada, debí hacer ejercicio en lugar de tomar licor como decía Tonner. Corro lo más rápido que puedo, este lugar esta desierto lo que me causa aún más desconfianza, esto parece ser un plan y yo estoy cayendo en él. Hasta las puertas están abiertas, sé que es cuestión de tiempo antes de que esto sea un caos así que corro lo más rápido que puedo. Cuando estoy fuera del territorio del edificio la alarma comienza a sonar, suelto un suspiro he hecho un tiempo exacto, unos metros más corriendo por el bosque me encuentro a dos estúpidos, uno nervioso y otro vomitando algo rojo lo que me preocupa, es cuando recuerdo la cadena que nos une y nuestro límite de lejanía. —No te acerques —me detengo en seco la voz de Zero es débil Cuando vuelve levantar la mirada, parece recuperar su tono de piel, se escucha un crujido luego varios más, parece que no estaba lo suficientemente lejos. Lo dije y lo reitero era una trampa, los dos me miran y en un solo movimiento le lanzo la espada a Zero, es el único que podrá sacarnos de aquí a salvo, sin embargo, debo pensar en lo siguiente que haremos. Corremos hasta lo que parece ser una camioneta repartidora de pizzas, ¿Enserio pensaron que sería una buena idea? ¿Qué clase de camuflaje es este? —¿Quién pediría pizza en medio del bosque? —suelto con ironía, los dos se quedan en silencio pensando en una respuesta creíble —Por eso tu eres el genio de la familia —dice Tonner sin vergüenza, sonrió —Pasemos a todas las bibliotecas que se encuentren a nuestro paso, todo lugar con libros —sé que exagero, pero en algún lugar debe estar una respuesta Los dos me miraron extrañados uno por que no tienen idea de lo que pienso y el otro por que sabe que hay un lugar donde obtendría respuestas más rápido. —Por algo existe el Internet —ironiza Tonner —Lo que busco no estará ahí —afirmo —Ellos tienen el control de esta información —suelto rendida —¿Y si regresamos y la obtenemos? —cuestiona Zero mirando a la ventana, parece perdido en sus pensamientos —¿Cómo escapaste? —suelta de repente Tonner —Alguien me ayudo —al recordarlo aun me resulta imposible, por su expresión no m cree —Créeme que no lo creo aun ni yo —suspiro rendida —Zero ellos tienen información tuya, no sé cómo, pero conocen tu nombre por lo que es una desventaja ¿Y si saben como derrotarte? —me da terror la sola idea —Lamento traerles estos problemas —dice dándonos una mirada —Le das diversión a nuestros días —bromea Tonner Por ahora dejamos a los cazadores atrás, observo la espada que tiene algunas letras marcadas y hay un color morado que ilumina las letras para después apagarse. Zero se mantuvo callado en todo el recorrido, sabiendo que es lo que buscare, sin embargo, no sé por qué quiero hacerlo sentir bien así que coloco mi mano sobre la suya sintiendo ese cosquilleo que me incita a acercarme a él, le sonrió. —Todo saldrá bien —determino, él me sonríe en respuesta confía en mi Llegamos a una biblioteca que algo grande, espero poder encontrar algo, nos encontramos con la bibliotecaria que nos ve a la defensiva. Se que es raro, pero debería estar agradecida. Nos movilizamos adentrándonos, Zero se mueve curioso por el lugar mientras yo lo escaneo, ¿En dónde podría encontrar información? Paso por los estantes llenos de libros de diferentes tamaños, colores y títulos. Hay algunos de ficción que llaman mi atención y uno de nombre el origen. Los ojeo sin encontrar nada Tonner hace lo mismo buscando algo, la facilidad de leer rápido es de él. Escaneo cada libro y pasillo comenzando a frustrarme, no puede ser que no tengamos algún dato de ellos. Es cuando me encuentro un libro que llama mi atención, cuando lo agarro la cubierta es de cuero, pero los extremos parecen brillar de una forma inexplicable, —Ya no busques explicaciones, salvaste a alguien que cayó del cielo —murmuro, cuando lo abro está vacío, hay un espacio con una piedra morada que cuando agarro siento una energía envolverme, guardo la piedra en mi bolsillo y dejo el libro hueco en su mismo lugar Consigo más libros que coloco en la mesa, la bibliotecaria nos odiara cuando vea el desastre. Un olor a azufre llena el lugar, mi mirada se encuentra con la de Tonner que me mira asustado. No creo que sean los científicos es peor cuando miro el espejo cuando justo Zero es lazado por los aires. Debemos movernos cuando los estantes comienzan a caer, algo le pasa a Zero, su cuerpo comienza a tornarse naranja. Observo a quien se acerca a él, de forma amenazante, su cabello es verde y corto, moreno con pupila amarilla y delgado parece ser más alto que Zero. Nos movemos rápido, yo distraeré al atacante mientras Tonner saca de ahí a Zero que parece estarle afectando algo. Alza su espada dispuesto a acabar col el cuando agarro la espada de Zero y lo golpeo captando su atención, esto no lo pensé. Me alegra tener buenos reflejos esquivándolo, logro darle un golpe de nuevo con la espada, sin embargo, esto no le hace ni cosquillas. Tropiezo con algo cayendo, su espada esta cerca cuando soy jalada, he sido salvada por la campana. Zero parece haberse recuperado cuando se levanta de forma lenta moviendo su cuello de un lado a otro, su cuerpo cruje como respuesta a obteniendo la misma altura que su contrincante, sin embargo, es más ancho. Y por la mirada del contrincante es mala noticia, me levanto del suelo y me acerco a Tonner. —Soy el Zero, protector ¿Quién eres tú? —su voz suena gruesa y amenazante —Cumpliré mi papel hasta mis engranes dejen de moverse —me sorprendo cuando ni siquiera lo veo moverse estamos siendo salpicados de un líquido, Tonner suelta un grito, ¿Es enserio lo que veo?
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