Una silueta en la cama

723 Words
Bastia se encontraba en la mesa del comedor mirando el dije que había encontrado perecia antiguo.–¿Cuánto años tendría?. El la sostenía en la palma de su mano cuando de repente, el aroma a clavel volvió a sentirse, está ves era aún más fuerte.–Ese aroma me encanta, pero, ¿De dónde vendrá?. Se preguntaba en voz alta, mientras miraba a su alredor. El tomo su cuaderno y una birome de tinta negra que tenía para escribir la primer idea que se le venía en mente, pero las hojas de aquel cuaderno aún seguían en blanco. Decidío sentarce frente a la chimenea que en ese momento estaba tan a gusto el calor que desprendía por el intenso fuego que generaba los palos que el había quemado. No se sentó en el sofá, si no en la alfombra de piel que estaba extendida sobre el piso de madera. Alzó su vista y recordó que había puesto allí la foto de aquella mujer que le había parecido tan hermosa. El la observo y mientras la miraba dijo.–En verdad eres muy bonita, ¿me preguntó cómo te llamaras?, cuál será el bello nombre para ese bello rostro. El estaba hablando con aquel cuadro cuando de repente sintió que alguien tocaba la puerta. –¿A esta hora y con este frío?,¿Quien será?. El se levantó y camino hacia la ventana para espiar de quién se trataba, pero afuera no había nadie. El penso que quizás era el viento. Fue a sentarce y nuevamente alguien golpeó la puerta, Bastian volvió acercarse a la puerta y con mucha ligereza la abrió para no darle tiempo al bromista de esconderse. Pero nadie se encontraba junto a la puerta. De repente un aroma de clavel inundó toda la casa, era como si alguien hubiese derramado perfume con ese aroma por todos lados. Bastian cerro sus ojos y lo disfruto por un momento, y luego se acercó a la galería diciendo. –¡No sé quién eres, pero no me asustas, mejor vete a otra parte con tus bromas!.–Grito hacía la nada, y solo se escuchaba su eco. Cuando el cerro la puerta, el aroma a clavel seguía por todos lados. Bastian ya no tenía ganas de seguir despierto pues nada había podido salir de su mente, guardo todo en un bolso y fue hacia su habitación a dormir. El quitó el calzado de sus pies y se acostó colocando sus brazos por debajo de su cabeza, quedó observando el techo por un momento pensando que sería bueno tener a alguien para dormir con el en ese momento, pues se sentía tan solo. Se dio vuelta y quedó de costado mirando hacía la mesita de luz que tenía junto a su cama, ya estaba a punto de dormirse cuando de repente sintió como si alguien se acostara en la cama junto a el, era como si se acomodara junto a su espalda. Bastian se levantó rápidamente y encendió la luz, para ver de qué se trataba todo eso, pero a su lado no había ni siquiera una almohada. El quedó observando por un momento, y luego pensó que quizás estaba alusinado, no le dio importancia y apagando la luz volvió acostarse. Esa noche el se durmió rápidamente sin darle importancia a lo que le había sucedido. Por la mañana al despertar, el pensó en que podría desayunar, el día parecía que estaba muy lindo por fuera, por lo meno eso observo por un Ventiluz. Tomo valor y levanto su cuerpo sentándose en la cama, quedo un momento así como haciendo pereza, cuando de repente se dio cuenta de que en su cama había algo extraño. Parecía ser la silueta de una persona dibujada en la cama, las sábanas estaban levantada de ese lado, el no lo podía creer, entonces si estuvo alguien con el la noche anterior, no fue una ilucion, eso si le empezaba a dar un poco de miedo. Pensó que quizás era mejor bajar hablar con Claris de lo que estaba sucediendo, talvez ella tendria alguna respuesta concreta para darle. Bastian, se dio una ducha, desayuno y fue en busca de una respuesta a su situación. Claris tendría que saber de qué se trataba, ella era la dueña de la cabaña y si estaba embrujada Bastian tenía que saberlo.
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