Cuando James llevó a Alice a su casa, ella lo invito a tomar una copa para celebrar la relación que estaba empezando. -Brindo por nosotros-dijo James chocando sus copas. Alice estaba feliz, luego de tres años podía abrir nuevamente su corazón y entregarlo. James no se quería separar de Alice. Suspiró. -Creo que es hora de que me vaya, Al. -dijo James levantándose del sofá. Alice lo acompañó hasta la puerta. -Adiós, cielo-dijo James besándola luego en los labios. El beso fue profundo, Alice enlazó sus manos en la nuca de él. James deslizó sus manos por la cintura de Alice y la levantó, ella enredó sus piernas en la cadera de él. James sabía que debía ir despacio, caminó hasta la habitación de Alice y la depositó en la cama, sólo entonces dejo de besarla, por la falta de aire. Se mi

