Nick despertó de golpe.
Se talló los ojos y bostezo, miró su teléfono para saber qué hora era. La alarma aún no sonaba, era media hora más temprano. Quería seguir dormido pero simplemente parecía tener mucha energía. Quizás seguía espantado del día anterior. Si bien sus padres no lo habían echado por volver a pelearse, le echaron una bronca bastante grande. Aún así, decidieron que estar yendo a detención era castigo suficiente. Vio un mensaje nuevo que había dejado sin leer anoche. Decidió ver de nuevo aquella conversación.
BLAKE
Entonces, ¿cuánto tiempo estarás por acá, princesa?
NICK
por qué escribes así?
es un mensaje no tu ensayo final
BLAKE
Porque me sale de los huevos.
¿Vas a responder o no?
NICK
un mes
BLAKE
Joder, vaya paliza que le habrás dado ¿no?
NICK
un golpecito y ya esta tampoco es para tanto
y tu por que le pegas a un patrulla? con lo bajitos que son todos parecen unos minions
no tienes corazon blako
BLAKE
Es "Blake".
Y no le pegué yo.
NICK
lo que tu digas blako
BLAKE
Eres un puto anormal.
Nick se talló de nuevo los ojos. Se puso de pie y se vistió. En la hora de detención no había hecho nada. En absoluto. Juraba que incluso se había dormido.
Volvió a tomar el teléfono y respondió.
NICK
a que molo?
Se rió pensando en lo que le contestaría el otro. No sabía por qué pero le hacía ilusión saber su respuesta. Probablemente diría algo sarcástico y cruel. Después de desayunar se puso en marcha, Leo no estaba donde siempre lo esperaba, ¿por una vez en su vida llegaba temprano? Se sentó en el suelo, recargado en la pared, para esperar a su amigo, entonces vio el resto de mensajes. Un "buenos días nicky" de Lucas, un "más te vale llegar temprano" de Leo y... ¿un vídeo? Encima se lo enviaba Patrick.
Reprodujo el video, se escuchaban risas de fondo, en un principio no enfocaba nada, se escuchó a mucha gente gritar, entonces la cámara enfoca a un campo de football y se ve, desenfocado, a Patrick correr con un trapo para cubrirse lo que podía. Nick soltó una carcajada. Realmente su amigo estaba demente. Respondió con una risa el mensaje.
Patrick y él se habían conocido porque ambos provenían de la misma ciudad. No eran muy amigos, pero al tener esa conexión era como si tuvieran que ser amigos, sí o sí, aunque casi nunca hablaban.
—¿Nick? — Escuchó la voz de Leo aproximarse. — Pero bueno...
—Me has dicho que no llegara tarde y no llegué tarde. Sólo por ti, nene.
Leo rió, sabía que era mentira y que era una casualidad, pero estaba contento de esa casualidad. Estaba harto de llegar apenas.
—¿Cómo te fue ayer? — Preguntó.
—¿En detención? Bastante aburrido. Me encontré a un viejo amigo, eso sí.
—¿Viejo amigo?
—No lo conoces, pero quizás luego te lo presente.
Al llegar a la escuela vio como siempre a Victor en la entrada, con un montón de gente alrededor. La mirada de Nick cambió, no por una de disgusto, como habituaba, sino a una de consternación.
—¿Te imaginas ser así de popular? — Preguntó Nick.
—¿Estás celoso?
—¡Qué va! Debe ser una pereza tener que fingir ser buena gente todo el día.
Leo rió de nuevo.
—Ayer te ayudó, no le sueltes mierda, Nickolas.
Cierto. El día anterior lo había encubierto de la nada. ¿Por qué ayudarlo si estaba molesto? En el pasillo de la dirección se había molestado muchísimo. Igual debería reconocer que le había ayudado de forma genuina, sin pedir nada a cambio. Entonces Will y David aparecieron, se acercaron a Victor y lo empujaron dentro del aula de clases.
—Ya tuvieron suficiente de Vic — dijo David sonriente.
¿Por qué tenía que ser amigo de gente tan insoportable?
—Sé lo que piensas — dijo Lucas detrás de Nick, que se sobresaltó.
Ya ni siquiera Leo estaba ahí, se había perdido en sus propios pensamientos. Lucas le dio un beso y Nick correspondido.
—¿Qué tal te la pasaste ayer?
—¿Ayer? — Preguntó Nick nervioso.
—Con Gonzalez.
—Ah, cierto — respondió —, bastante normal. Aburrido, supongo.
Lucas supo que mentía, nadie era tan estúpido como para creer lo que decía. Pero decidió no preguntar, confiaba en Nick. El castaño vio como, por detrás, en el fondo del pasillo, Morgan pasaba... y lo seguía Blake.
—Tengo que ir a mear — dijo.
Lucas se rió y dejó que se fuera. Nick siguió desde lejos a los otros dos.
—¡Es que eres un jodido idiota! — Dijo Morgan.
Su voz era curiosa, era como si tratara de mantener un volumen bajo aunque gritara. Como si le diera pena que lo escuchasen. Blake se rió. Su risa y voz eran un contraste con Morgan, él tenía un timbre muchísimo más grave. ¿Acaso era una situación de bullying? ¿Estaba acosando a Morgan? Joder, con lo pequeño que era seguramente era tan fácil como atacar a un hámster, era injusto.
—Venga, ven aquí — le dijo Blake.
La campana sonó. Tenían que irse. Nick debía volver, pero si le estaba haciendo algo al de cabello blanco, debía intervenir. Morgan dudó un momento, entonces Blake lo jaló y lo abrazó. Nick verdaderamente se sorprendió. ¿Eran algo? Morgan no peleó. Entonces Nick se marchó.
Durante el camino revisó su teléfono, buscando si Blake había respondido... no. Lo había dejado así. Pasaron las horas, sin nada especial, solo viendo a sus compañeros y a Leo ser incapaces de terminar las tareas del día. Él había terminado muchísimo antes que los demás como era costumbre, pero nunca decía nada para evitar que le preguntaran respuestas o le pidieran ayudar o participar en clase.
Sacó su celular. El chat tóxico parecía muerto, pero por otro lado, Lucas le había escrito.
MI NIÑO
nicky, no se en que estes metido, pero tienes mi total apoyo
Siempre :)
by the way darling, wanna make out during lunch? Te veo en el gimnasio
Maldita sea, nunca había entendido el Inglés. Pero era Lucas, probablemente no era nada malo, así que no se molestó en traducirlo. De la nada, la puerta del aula se abrió, el profesor Gonzalez saludó al viejo Baruch y todos perdieron el interés, al menos por segundos.
Entonces, entró un chico, que encima de su uniforme llevaba una sudadera negra, tenía una bandita en la nariz, ojeras muy pronunciadas y cabello teñido blanco, se notaba que no era natural porque sus raíces eran negras.
Los alumnos voltearon.
—Chicos — anunció Gonzalez —, éste es su nuevo compañero, Demian.
Demian se rascó la nuca incómodo de tener a todos mirándolo.
—Por favor, trátenlo bien.
Nick miró a Leo, que seguía haciendo su trabajo, sin prestar atención. Ni le importaba. Entonces vio a Victor, juraba que en su vida jamás había visto que le brillaran así los ojos.