Gracias a la carta de mi madre me tiré unos minutos sollozando, pero también me di cuenta de lo fácil que era excavar en ese material, me dediqué a tratar de terminar el túnel y ya podía ver un rayo de luz al otro lado. —Reika.– escuché la voz de Tyson así que me apresuré a salir del túnel dando gracias al cielo porque quien me había descubierto era precisamente él. —¿Qué pasa?— susurré mientras salía arrastrándome hacia la superficie. —Ezra quiere cenar contigo y quería asegurarme de que no te pillase intentando escapar cuando viniera a por ti.— explicó hablando muy deprisa y entrecortado. —¿Cómo sabías que intentaría escapar?— pregunté tratando de quitarme de encima todo aquel polvo. —Porque yo era quien ayudaba a tu madre y sé lo del túnel.— una vez más me provocaron las lágrima

