Gia estaba dormitando. Le habían llevado la cena, se la pasaban por debajo de la puerta. Se sentía desmoralizada y mal. Si no hubiese sido por ese maldito felino, león infernal grrr...pensó. Le cagó la vida. Últimamente se sentía muy desmotivada. No veía ya casi al teniente. Verlo le hacía hervir la sangre, de algún modo le hacía sentir que estaba viva y no hacerlo...la preocupaba un poco. Unos ruidos que venían de la puerta la despertaron. — ¿Qué es esto? — reconoció la voz de un científico. — Tengo un permiso del General, ¿acaso lo piensa cuestionar??? — dijo Peyton en tono imperativo. Peyton pensó que era un milagro que Fox fuera tan apegado a los papeles y la letra escrita ...y que Morgan pudiera imitar su letra a la perfección. Luego de hacer la nota hasta con su propio papel

