Después de ese sexo furioso se habían quedado dormidos los dos. Muy temprano a la mañana, casi a la madrugada cuando el sol se asomaba anunciando la llegada de un nuevo día. Peyton abrió sus ojos cuando sintió su v***a dura casi de forma dolorosa. Al abrir sus ojos vió a Gia arrimada a él, masturbándolo con la mano mientras se mordía los labios...le faltaba relamerse solamente... A él la imagen de ese cuerpo escultural desnudo, con esas tetas grandes moviéndose agitadas, lo excitó aún más. — Mmmm despertaste...shhhh no digas nada, solo relájate y disfruta — dijo la muchacha mientras bajaba su otra mano por el torso musculoso desnudo hasta llegar a la v***a y unir las dos para seguir el movimiento ascendente y descendente, sin dejar de masturbarlo. Peyton apretó con una de sus manos s

