—¿Adónde mierda crees que vas? —con un brazo estaba sosteniendo la puerta para que no abriera y con el otro me apunta con el arma. Sus ojos tiran rayos encima mío y su aliento choca en mi cuello. Quedé pegada a la puerta jadeando por el miedo, temblaba toda y sentí que mis lágrimas quemaban mi cara en contra de mi voluntad. —¡Habla!! —volvió a gritar. Su voz es potente y destila rabia, tengo un miedo atroz que me atenaza las piernas. —Y-yo..necesito ver a mi familia —dije apenas, sin siquiera poder escucharme yo misma. Se quedó unos instantes que a mí me parecieron eternos allí, encima mío. Casi pude ver que algo se debatía en su interior. Una idea se hizo presente en mi cabeza: "va a matarme" y esto me repetía para mí misma, para mí era inminente. Su corazón latía en su cuello y jadea

