Jason Ella seguía en la misma silla mirando hacia abajo y restregando sus manos en sus muslos. Yo tragué saliva antes de que se terminara de leer en voz alta los ítems del contrato prenupcial que mandé a preparar al instante con los abogados de mi familia, éstos estaban bien pagados por lo que acudían ante cualquier llamado de emergencia y este, efectivamente, lo era. Aproveché para observarla mientras ella tenía los párpados hacia abajo, se podía ver que tenía calor con el atuendo que portaba, aún usaba pañuelos envolviendo su cabeza y seguía teniendo el conjunto deportivo extra grande que le había conseguido Forbes. En el contrato pre-nupcial establecía que los bienes adquiridos antes del matrimonio solo correspondían a mi persona y mi familia, la casa, el departamento y mi auto, así c

