Redian sentía el cuerpo pesado, lo tenía adolorido por el golpe del ataque que la Diosa Asteria había lanzado contra los apartamentos destruyéndolos por completo, atrapándolos dentro de la explosión. -¿Que paso?.-Se preguntó mientras se levantaba y se tomaba de la cabeza.-¡Nerea!.-Apenas reaccionó, su primera preocupación fue ella.-¿Dónde estoy? Se preguntó confundido.Miró a su alrededor y parecía estar en una habitación, estaba echado en una cama y vestido de una manera muy extraña.Se levantó aún con el cuerpo pesado e intentó llegar a la puerta pero está se abrió de golpe. -Vaya, vaya, tu si no cambias ese hábito de dormir hasta tarde apesar que ahora ya eres un rey. Redian se quedó mirándolo.No conocía al hombre que parecía hablarle con mucha confianza. -¿Que ocurre Redian? -¿Que?

