Capítulo 11¡Por fin! Ya estaba a punto de volverme loco, ya me siento soltero otra vez, ya puedo dormir desnudo si quiero, ya no tengo que compartir mi casa, mi cuarto, mi cama. Llego a casa, respiro paz y silencio, todo mi interior se relaja, no lo puedo creer, soy libre nuevamente. Me tiro a mi bella cama aún sin cambiarme, como amo esta sensación de soledad, mi maldito celular interrumpe mi relajación, es David. —¿Qué? —digo al descolgar, él sabía lo que venía a hacer desde que salimos de la empresa. —¡Uy! ¿Estás en tus días? —suspiro, y el muy hijo de puta solo se carcajea del otro lado, voy a matarlo. —David, es en serio. —Solo te quería preguntar si quieres salir un rato, a celebrar que estás soltero otra vez, pero si quieres dormir en vez de conocer chicas, pues no tengo de otr

