Capítulo 15Alguien toca la puerta, me acerco a abrir y es Henry quien mira a Alex de pies a cabeza, no puedo evitar sentir cierta molestia dentro de mí, y sé que él no será el único que la verá de esa forma, Henry intenta disimularlo y la saluda como lo más normal posible. —¿Cómo estás, Alex? —lleva su mirada a mí, indiferente acomodo mi reloj, pero en realidad me molesta. —Bien. ¿Y tú, Henry? —contesta ella, poniéndose un poco de brillo labial. —¡De maravilla! —exclama. Henry me abraza a modo de saludo y yo se lo correspondo de la manera más gentil posible cuando quiero golpearlo por mirar a mi esposa de esa forma. —¿Podemos compartir limusina? —pregunta separándose de mí y mira a Alex nuevamente, quien esta ajena a nuestra conversación, vuelve su mirada a mí. —¡Por supuesto! ¿No hay

