Capítulo 18Despierto cuando la luz que entra por la ventana golpea mis ojos, pestañeo varias veces para adaptarme a la claridad. Nos quedamos dormidos sin siquiera botar la caja de la pizza y sin cambiarnos, con razón no me sentía cómodo, Alex está bocabajo plácidamente dormida, parece un ángel con unas buenas piernas. Miro en otra dirección para evitar pecar. Recojo la caja y algunas orillas de pizza que estaban regadas por la cama, qué desorden, yo detesto el desorden. Tomo una ducha y salgo en búsqueda de ropa, Alex nada que se despierta aún. Tomo mi celular, necesito llamar a Henry para ir a correr, no me gusta mucho ir solo y, ya que el maldito de David no está, él es la única opción. Entro al baño, no quiero despertar a Alex. —Henry. ¿Salimos a correr? —digo, justo en lo que descue

