Capítulo 31Llegamos a un lugar de ventas de celulares, mi amigo Ken es el dueño y prácticamente un genio para estas cosas, lo busco con la mirada y ahí está, es el único con una gran barba que combina con el n***o de su cabello. —Por allá está Ken —señalo, la puerta se abre, Alex pasa y seguido de ella yo, la puerta se cierra automáticamente a mis espaldas. —¿Ken? ¿Y también está Barbie? —pregunta, con toda la seriedad que ha podido recoger. Y la miro. —¿Lo ves? Luego dices que eres la persona más seria del mundo —la miro con desaprobación sin evitar que una sonrisa se enmarque en mi rostro. Ken se acerca a nosotros y me da un abrazo a modo de saludo. —Ken, ella es mi esposa Alex. —Mucho gusto, Ken —ella dice, estrechándole la mano y él le corresponde de la misma manera. —El gusto es

