Capítulo 33Unos sonidos inquietantes me sacan de mi zona de confort donde estaba plácidamente dormido, me remuevo un poco esperando que sea una pesadilla. Una vez más los sonidos en la puerta, ¡ah! No los soporto, cuando me había decidido a descansar pasa esto. —Chicos… —es la perturbadora voz de mi madre del otro lado de la puerta. Alex mira la hora y quito mi brazo de su cintura. Mi madre continúa golpeando la puerta. —Mamá. ¿Qué pasa contigo? —pregunto, aún con mis ojos cerrados, esta señora me saca de quicio a veces. —Despierta, Oliver, vamos a la cabaña —gimo, deseara gemir por otra cosa, pero este es de frustración. —¿Qué diablos es la cabaña? —Alex murmura, mientras llevo una almohada a mi cara. —Un lugar como a dos kilómetros de aquí, sin LUZ, NI CABLE, NI INTERNET —quito la a

