Capítulo 41—¿Y bien, supongo que es mi deber preguntar cómo está Alexander? —pregunta Alex, sé que lo que quiere es desviar la plática. —¿Tu padre, dirás? —cuestiona su madre casi de inmediato. ¿Alexander? Era de imaginarse, al parecer no solo yo comparto nombre con mi padre. —¿Tu padre se llama Alexander? —pregunto, mirando sus verdes ojos. —¿Qué ironía, no? —contesta sarcástica. —Alex... —riñe su madre. —Mamá, él fue el que dijo que si me iba de la casa dejaba de ser su hija. —Y se arrepiente, Alex —contesta la señora Alicia casi de inmediato. Alex suspira. —¿Entonces por qué no está aquí? —un silencio incómodo reina, me gustaría decirle yo mismo que está enfermo, pero no me voy a adelantar, este es un tema entre ellas. —Nos encantaría ir a Miami, señora Alicia —interrumpo el s

