Capítulo 46Y en ese preciso momento comienzan a sonar unas matracas del otro lado y unos silbatos, miro a Alex y ella me mira a mí con desconcierto, muero de risa, ya no lo soporto, quiero grabar esto para burlarme de David por el resto de su vida. —Ustedes dos se acaban de conocer —dice Alex, luego de algunos minutos de bullicios de la otra línea y risas por parte de nosotros. —¿Y? Ustedeezz también y azzi se casarrorn. —Esto fue diferente —interrumpo a David, mostrándome serio, que sepa que dejar mi empresa sola no está bien. —Alexxx, puedes creer… Creerlo... —ahora Natalie toma el celular y murmura—. No tuvimozzz sexooo haszzta el matrimonnnio. Pero está en altavoz, así que, aunque susurre yo lo escucho, me contengo las risas porque se supone que eso solo Alex lo debía saber. —Gua

