Capítulo 56Llevo la enorme bolsa con los 50 paquetitos, sí, no bromeaba, la guardo en los asientos traseros de la camioneta mientras le llevo la que pedí aparte a Alex, ahora tengo que buscar cómo llevársela hasta ahí, pero como obra maestra de un ser supremo la conserje va entrando al baño con un trapeador. —Disculpe —ella clava sus ojos en mí y frunce el ceño—. ¿Puede llevarle esto a una chica allá adentro? Se llama Alexandra. Ella asiente, toma la bolsita y entra, me cruzo de brazos mientras espero. ¡Lo que hace uno por las mujeres! Al menos ya sé que con alas y flujo normal, aunque de aquí a que los 50 paquetitos se terminen estoy seguro de que ya se me habrá olvidado. Alex sale por fin, acomodando su blusa blanca y me mira con una sonrisa nerviosa, el nervioso debo ser yo aquí por

