BENJAMIN
01 de abril
01:00 pm
– ¿Puedes dejar de dar vueltas? Me estás poniendo los nervios de punta
Por alguna razón que no conocía, desde que Ryan recibió la notificación de transacción de su banca móvil se puso muy nervioso. Incluso llamó a su esposa preguntando en dónde estaba y cuánto demoraba. Eso solo hacía que mi tonto beta me pasara sus nervios. Toqué varias veces mi arete dando vueltas. Mierda, el beta me estaba pasando los nervios, pero no eran de esos nervios que todo novio dice sentir, eran nervios de algún presentimiento, algo iba a pasar.
Hoy sería mi compromiso con Delilah, mi estómago se sentía muy mal, mis instintos estaban tan alerta como si me esperara una batalla sangrienta.
Debes estar alerta, humano. No voy a permitir que toques a otra que no sea nuestra alma destinada. Duerme con un ojo abierto porque a la mínima oportunidad cortaré el cuello de esa perra de un solo tajo.
Solté un suspiro cansado. Desde que Delilah llegó al pueblo, Hades se puso en alerta. Si me acercaba demasiado a ella o viceversa, él rugía, incluso hubo una vez en la que mi lobo tomó posesión de mi brazo e intentó atacar a Delilah y ahorcarla. Poco a poco se estaba volviendo más salvaje y eso me molestaba. Un alfa y su lobo tenían que ser uno solo, un solo pensamiento, un solo corazón para funcionar bien, pero Hades no quería a alguien que no fuera su alma destinada y eso era un problema, si los demás se enteraban que tenía estas discusiones con mi lobo por mi futura pareja elegida, mi posición como alfa disminuiría y frente al pueblo me verían como un alfa débil. No, no podía permitir aquello, debía hacer algo para poner en raya a mi lobo. Mis pensamientos fueron cortados cuando escuché la voz desesperada de mi beta.
– Jade ya no me responde, no queda nada de tiempo y ella aún no está aquí. ¿y si pasó algo?
Solté un suspiro, debía tener paciencia o me quedaría sin beta.
– Cálmate, Ryan. Jade siempre hace esto cuando se va a arreglar, siempre llega al último.
– Dijo que contrató a Abigail como maquillista y peinadora, pero ahora que la llamo no contesta. ¿estará en camino?
De repente un malestar en mi estómago apareció, la idea de Abigail enterándose o peor aun apareciendo en la fiesta de compromiso me sentaba mal. No me podía imaginar ver sus ojos llenos de dolor y traición, traición que yo mismos estaba cometiendo voluntariamente. Sobé mi pecho justo en el lugar donde estaba mi corazón adolorido.
Por supuesto que te sientes mal, imagínate a nuestra pareja comprometerse con otro lobo.
“No.”
Ese es mi punto. Estas saboteándote y a mí también, no lo voy a permitir. ¿Sabes cuántos lobos quieren la suerte que tu tienes de encontrar un alma destinada?
Cerré los ojos intentando controlar mis instintos, mi lado animal quería ir a donde estaba Abigail y reclamarla evitando que cualquier lobo tonto siquiera pensara en voltear su cabeza en dirección a mi pareja. Pero me detuve.
No, ella no es mi pareja. Mi pareja será Delilah, la que se convertirá en la Luna de esta manada.
Tras el gruñido de mi lobo, me terminé de ver en el espejo. Alejé todo pensamiento de Abigail, los nervios de Ryan, el malestar en mi estómago que cada que pasaba el tiempo se volvía más fuerte y mis deseos por la mestiza que desde que llegó puso mi mundo de cabeza. Frente a mí había un hombre vestido con su traje de gala, uno color blanco según los gustos de Delilah. No me veía mal, pero este no era yo, mi estilo era claramente algo mas oscuro.
“Todo es temporal, todo volverá a la normalidad cuando me comprometa”
°°°
01:15 pm
– ¿De quién fue la idea?
– …De Delilah.
– …
Yo pensé que solo era una simple ceremonia de compromiso, diríamos nuestros votos y se sellaba todo con un beso y ya. Pero no me esperé esto. En mi propia mansión, específicamente en mi patio trasero estaba puesta una recepción. Había mesas dispersas por todo el jardín, esas mesas tenían arreglos florares, platos y vajilla de la más alta calidad, cuatro sillas en cada mesa. Las mesas estaban separadas y en el medio una alfombra blanca que guiaba el camino. Al final un pequeño estrado se alzaba. Improvisaron una pared con tela blanca y adornos dorados y blancos. Parecía una recepción para un matrimonio. ¿quién había permitido que usaran mi casa para esto? Nos comprometeríamos, pero eso no quería decir que podía hacer lo que quisiera antes de siquiera hacerlo oficial.
Tsk, te lo mereces.
Cerré los ojos intentando calmarme. No ganaría nada haciendo una escena aquí. Los invitados ya estaban aquí y, aunque no eran muchos, tuve que pasar por todas las mesas y saludarlos. Como esperaba, la proporción de mi manada y la de Santa Bárbara eran diferentes, había un porcentaje de 90% de nuestra manda y 10% de la manada vecina. Solo el alfa, beta, gamma y unos diez miembros del equipo de seguridad estaban aquí sin contar a una muy embarazada Lilith y a Delilah. Eran un total de quince personas de la otra manada. Por nuestra parte, como representantes importantes estábamos yo, como alfa, mi beta, mi consejo de ancianos que era un grupo de 7 personas con sus parejas, 10 representantes de las familias más importantes con sus parejas y sus equipos de seguridad que ascendía a un número de aproximadamente 50 personas sin contar con mi equipo personal de élite, hacían un total de 135 personas aproximadamente. Al menos manteníamos la mayoría en número lo que me tranquilizó un poco, así que calmadamente me senté en silencio en una de las mesas que estaban cerca del estrado y esperé. Pensé que aparte de eso sería una ceremonia tranquila…pero me equivoqué de nuevo. Aparentemente iban a mostrar un video con nuestros “momentos” antes del compromiso, lo que me irritó más.