Dios, si yo que era una extraña, se me había bajado la presión y mi corazón palpitaba rápidamente, no podía pensar en lo que podría sentir Jade, quien era la esposa y de quien estaban hablando. No quise voltear, no podía, mi cuerpo solo veía a los dos traidores. Uno por ser un infiel y el otro por no ser un buen amigo.
– Mierda, Benjamín, guarda silencio. Si sabes que las paredes tienen orejas ¿no? Alguien podría oírte.
– De igual manera se enterará y lo sabes.
– Sí, lo sé, lo sé y se lo diré, lo prometo. Es solo…no la quiero perder.
– Sí, bueno. No es mi problema. Falta poco para la fiesta de compromiso y obviamente Lilith Summer estará ahí apoyando a su prima Delilah. No quiero un show en mi fiesta de compromiso.
¿Qué? De repente mi corazón se detuvo, ¿Benjamín se comprometía? De repente me empezó a picar los ojos, en mi garganta se formó un nudo que no podía pasar ni con agua y me pitaban los oídos. Eso quería decir que ¿Benjamín sabía que tenía que comprometerse cuando estuvo conmigo? ¿Había encontrado a su pareja destinada y se había arrepentido de estar conmigo y por eso no me contactó más? ¿o solo quiso quitarse las ganas conmigo aun sabiendo que tenía a su pareja? ¿por eso no me respondió cuando le pregunté si había encontrado a su pareja destinada? El maldito lo sabía y aun así se acostó conmigo. La bilis subió por mi garganta, pero la detuve, iba a escuchar todo y lo iba a hacer como una guerrera aun estando con el corazón roto en mil pedazos.
– Benjamín, por favor. Delilah no es tu pareja destinada. Estas saboteándote
– ¿Igual que tú lo hiciste al acostarte y embarazar a alguien que no es tu pareja destinada?
– …Eso es golpe bajo, Benja.
– Es lo mismo y te diré por qué. Tu acudiste a alguien más para quitarte el estrés sobre la descendencia, fuiste infiel y embarazaste a otra que no es tu esposa porque tu mujer no puede tener hijos hasta ahora. No lo hablaste con Jade y sigues manteniendo a Lilith y a tu hijo en secreto porque sabes que Jade puede pedir la pena capital por esa ofensa. Aun sabiendo eso sigues manteniendo a Lilith con los fondos que son tanto de tu esposa como tuyos esperando que mágicamente tu secreto siga siendo un secreto y que Jade nunca se entere que tienes otra relación porque no la quieres perder. ¿eso no es sabotear?
Mierda, me imaginaba que Ryan era infiel, pero no esperaba este giro de acontecimientos. Al lado mío oí un jadeo y sollozos, pero me negué a voltear. Como persona que pasó por un engaño, sabía que era doloroso. No al nivel de mi amiga porque literalmente era su pareja destinada dada por una tal diosa Luna, pero tenía idea y lo peor que uno puede hacer en ese momento es dar la mirada de pena. Por lo que me negué a mirarla. Esperaría y luego la consolaría…y luego me vengaría por ella.
– ¿Y tú? Tú acabas de encontrar a tu pareja destinada, pero te niegas a reclamarla porque según tú, ella no es lo suficientemente adecuada para el papel de Luna. Te centras tanto en que es una mestiza y ajena a nuestras costumbres, pero no te has tomado la molestia de enseñarle y ver si realmente puede ser una buena Luna o no. Incluso te acostaste con ella y…
– Basta, no voy a hablar sobre Abigail ahora.
– ¿Por qué no? Te acostaste con ella, pero te negaste a reclamarla. Por la diosa, incluso te aseguraste de estar anudado a ella para que quede embarazada. Quién sabe si ahora pueda estar cargando a un bebé tuyo ¿y aun así vas a comprometerte con otra?
– …Ella no puede tener a mi hijo.
– ¿Por qué no? Es joven y fértil y no usaste protección.
– No, es imposible. Ella no puede quedar embarazada. Y basta ya, que no quiero hablar de eso. Todo debe estar de acuerdo a lo planeado. Me comprometeré con Delilah y me casaré con ella. Si Abigail acepta mis términos podremos estar juntos. Y lo de los hijos ya se verá, pero el primogénito debe ser de Delilah y si luego Abigail quiere un hijo se lo daré después que tenga un cachorro con mi esposa legal.
– …¿Te das cuenta de lo estúpido que suenas? No la conozco bien, pero no creo que Abigail acepte ser una especie de Luna en las sombras, ella huirá de ti.
– No podrá, ella no se irá de mi lado. En fin, toma el puto dinero y vámonos. La delegación de Santa Barbara debe estar por llegar. Debes seguir consintiendo a tu amante con tu hijo fuera del matrimonio.
– A veces me pregunto por qué eres mi mejor amigo.
Con eso se vio a Benjamín y a Ryan salir del estudio y todo quedó en silencio. ¿Yo era la pareja destinada de Benjamín? Entonces esa atracción loca ¿era por eso? Pero, él no me quería, él pensaba que yo no era adecuada. Dios, él piensa que no soy adecuada y por eso se va a casar con otra. Ahora todo tenía sentido, cuando Benjamín no podía dejarme en paz y luego me decía que no era digna.
Él no me quería para pasear de su mano y presumirme, para eso tenía a la otra que sí sabía de las tradiciones, que sí tenía un lobo y que sí tenía el perfil de Luna, pero si tenía pensado mantenerme aquí a su merced. Qué enfermo podía ser eso. Además, el infiel de Ryan tenía razón en algo, nosotros tuvimos relaciones y no nos cuidamos. Yo era irregular y tomaba mis anticonceptivos, pero ¿qué tan segura estaba yo de no estar embarazada ahora? ¿qué pasaría si estuviera esperando el hijo de Benjamín? ¿me lo quitaría? ¿me pediría que lo abortara? No soporté más y salí corriendo al baño a vomitar. El día de cuidado personal se había ido por el retrete literalmente.