ABIGAIL Seis años después 20 de diciembre medianoche – ¿Cómo te fue? Apenas entré a casa me recibió una muy preocupada Jade. Quité mi bufanda y cárdigan poniéndolos en la entrada. Lo siguiente fue el gorro de lana que dejó mi ahora cabello rojo despeinado. Luego fue el turno de mis zapatos de invierno los cuales los dejé en la entrada. Esa época del año era demasiado frio para mi gusto, en especial en San Francisco que las lluvias eran pan de cada día. Me puse las pantuflas de panda y ahora sí no dudé en abrazar a mi amiga quien me recibió sin dudarlo. – Bien, ya acabó todo lo del testamento así que podemos estar tranquilos. Sí, unos dos meses antes había recibido la noticia de que mi donador de esperma, alias mi padre, falleció por un infarto. En ese momento no sabía qué decir o q

