Ya habían pasado dos semanas desde que Perla falleció, y Sarah ha estado muy deprimida. —Mañana es el baile de primavera,— le comenté. A Sarah siempre le ha gustado asistir al baile de primavera, a ella le fascinan esas. Pero veo que ahora esta muy deprimida para eso. Durante estas dos semanas, Erick y Johan parecen más unidos que nunca. Hemos salido los cuatro intentando animar a Sarah pero siempre que logra divertirse, recuerda a su perrita. —¡Mañana es el baile! — gritó Erick llegando a nuestro lado junto a Johan. Le hago un gesto para que no hable de eso. —¡¿Sarah no estas emocionada?! — preguntó gritando Erick. Sera idiota. —No, la verdad es que no,— se encogió de hombros,— No tengo vestido ni pareja. —Sarah,— comentó Johan,— ¿Quieres venir conmigo al baile? Wow. Eso no me l

