Por Gonzalo La llevé hasta su casa y pretendió besarme, siempre lo hacía, buscaba la forma de acercarse a mí, de tocarme, de acariciarme, pero yo no sentía nada con su contacto, ni por ella. -¿Podemos tener una despedida? Me preguntó mi ex novia y se refería a una noche más de sexo. Recuerdo las palabras de Debi, diciendo que íbamos a terminar juntos, que Marta iba a ser lo imposible por retenerme y hasta era capaz de embarazarse. Marta tomó mis pensamientos como una duda. Cree que estoy pensando en acostarme con ella, porque se me acercó, recostándose contra mí, y una de sus manos paseaba por mi pecho. -No, no podemos, no querés entender que lo nuestro terminó, perdoname si te herí, deseo que seas feliz y desde ahora, cada uno sigue su camino. Otra vez el llanto de mi ex novia y t

