Por Debi No puedo mentirme más. Gonzalo está llenando todos mis pensamientos, simplemente es un hombre que me encanta. A lo mejor es eso... es un hombre, yo siempre salí con chicos de mi edad o a lo sumo dos años más y comparados con Gonzalo... pierden todos. Como pensaba, a los pocos días apareció, solo, en la boutique de su madre. No sé si lo hizo a propósito o no, pero Renata ¨aprovechó¨ que estaba su hijo y fue a comprar una puntilla. Gonzalo no pierde tiempo, me besó y lo hizo como la otra vez, con pasión, con deseo, con hambre. Si él supiera lo que siento con sus besos, posiblemente terminaría enredada en una cama con él. Provoca mil cosas en mi interior. Sus manos son puro fuego. Tengo que controlarme, porque presiento que si le aflojo un poco, voy a terminar llorando. A

